El ciudadano melillense M.M. denuncia la situación de “abandono sanitario” que sufre desde hace meses, mientras espera una derivación a Málaga para ser intervenido quirúrgicamente. Sostiene que, pese a las reiteradas gestiones realizadas ante el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), continúa sin recibir respuesta efectiva ni una fecha concreta para su operación, en un proceso que describe como “un auténtico sinvivir” de un año marcado por el dolor y la incertidumbre.
Según ha relatado a El Faro este joven de 31 años, su vida cambió por completo el 22 de junio del pasado 2025, cuando sufrió un grave accidente de tráfico que le provocó una fractura conminuta de ambos calcáneos (huesos que forman los talones) con afectación articular.
El pie izquierdo tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en nuestra ciudad mediante reducción de la fractura, injerto óseo y colocación de una placa con tornillos. El pie derecho fue tratado de forma conservadora. Desde entonces he pasado por un largo proceso de recuperación que, a día de hoy, sigue sin haber finalizado.
A pesar de haber recibido el alta por parte del servicio de Traumatología, continuaba con importantes limitaciones y un dolor persistente, por lo que decidió acudir por su cuenta a una clínica privada para obtener una segunda valoración médica.
Fue el pasado 10 de marzo cuando el traumatólogo que le atendió emitió un informe en el que recomendaba la realización de un TAC del tobillo y pie derecho para valorar una intervención quirúrgica, especialmente de la articulación subastragalina, debido al intenso dolor que presentaba. Fue gracias a ese informe que este joven volvió a ser incluido en el seguimiento por Traumatología, ya que previamente se le había dado el alta.
Los informes médicos a los que ha tenido acceso este medio reflejan un dolor persistente, pérdida de masa muscular en ambas piernas y una importante limitación funcional. En el pie izquierdo, los tornillos que le fueron colocados presionan la piel, provocando un dolor continuo e incluso una herida, con salida de líquido seroso.
Sin embargo, a pesar de que han transcurrido varios meses desde esa recomendación médica, a día de hoy continúa sin haber recibido una llamada ni una fecha para la intervención o para la valoración definitiva. Mientras tanto, denuncia seguir conviviendo con dolor diario e importantes limitaciones para caminar y desarrollar una vida normal.
Este medio se ha puesto en contacto con el Ingesa para conocer su versión. Desde el organismo público han manifestado como la respuesta debe venir de Málaga, ya que es allí donde el afectado ha sido derivado.
"No sabemos si la operación ha sido aceptada aún. En este caso, es Málaga la que debe dar una respuesta".
Sin noticias
A esta situación se suma la falta de respuesta por parte de la Inspección Médica. Este ciudadano presentó una reclamación formal solicitando ser valorado personalmente por la inspectora, con el único objetivo de que pudiera comprobar directamente su estado de salud. La petición se realizó hace 2 meses, sin que hasta el momento haya recibido respuesta ni se le haya ofrecido una valoración médica directa de su caso.
Han sido varias las ocasiones en las que se ha desplazado en persona hasta las oficinas del Ingesa. Tal y como ha denunciado, la respuesta recibida por parte de personal ha sido que deberá esperar a que la inspectora médica decida contactarle cuando lo estime oportuno. “Me dicen que ya me llamarán cuando ella quiera verme”, asegura, mostrando su frustración ante la falta de plazos concretos.
"No se me ha realizado ninguna valoración médica ni se me ha informado de una fecha para ser examinado. Únicamente se me ha hecho entrega de un documento acreditando mi comparecencia y varios números de teléfono de Málaga para que pueda llamar".
De hecho, el plazo estimado de respuesta es de 6 meses, aunque incluso desde Inspección Médica aseguran que la demora se está extendiendo demasiado.
Mientras tanto, su situación física continúa deteriorándose. El afectado describe un dolor constante y dificultades importantes en su vida diaria, hasta el punto de no poder caminar con normalidad ni descansar adecuadamente. Según ha advertido, la llegada de las altas temperaturas del verano aumenta su preocupación por el riesgo de infección y el empeoramiento de la lesión.
“No puedo dormir bien, no puedo andar bien, dependo prácticamente de todo. Tengo problemas hasta para ponerme unos tenis. No puedo ir ni a la playa, por el riesgo de que se me infecte. Vivo con el miedo de que esto vaya a peor y nadie me dé una solución”.
Este melillense ha querido dejar claro que no pretende cuestionar el trabajo de los profesionales sanitarios ni solicitar un trato de favor. Y es que alega como su única intención es poner de manifiesto una situación "preocupante" desde el punto de vista asistencial y administrativo.
"Entiendo que la sanidad pública trabaja con una elevada carga de trabajo, pero también considero que los pacientes tienen derecho a recibir respuestas dentro de unos plazos razonables, especialmente cuando existen informes médicos que acreditan lesiones graves, dolor persistente y la posible necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas".
El afectado insiste en que su única intención es poder ser operado lo antes posible para recuperar su calidad de vida.
Tal y como este medio ha podido comprobar, su caso está documentado mediante informes médicos, pruebas diagnósticas y escritos registrados ante la Administración, así como correos electrónicos enviados a distintas direcciones del Ingesa. No obstante, hasta el momento de esta publicación, no han obtenido respuesta alguna.
"Lo único que solicito es que mi situación sea valorada personalmente y que las actuaciones necesarias se realicen con la diligencia que requiere un proceso de recuperación tan complejo".
Mientras tanto, continúa a la espera de una derivación que considera urgente, con el convencimiento de que su situación requiere una intervención inmediata. Su caso, asegura, refleja la angustia de un proceso sanitario prolongado en el que, pese a los informes médicos aportados, no ha recibido todavía una solución definitiva.
"Confío en que hacer pública esta situación contribuya a que mi caso pueda avanzar y, sobre todo, a que ningún otro paciente tenga que recurrir a los medios de comunicación para obtener una respuesta de la Administración después de meses de espera".








