El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, aseguró que no cree que el Gobierno central vaya a acometer una reforma del modelo de financiación autonómica y vinculó esa situación a la dependencia parlamentaria del Ejecutivo de Pedro Sánchez respecto a sus socios independentistas catalanes.
Durante una comparecencia en la que también abordó la situación económica de Melilla, Imbroda manifestó su convencimiento de que una eventual modificación del sistema de financiación no llegará a materializarse. El dirigente melillense sostuvo que ha transcurrido tiempo suficiente para que el Gobierno hubiera impulsado esa reforma y consideró que la falta de avances demuestra que no existe voluntad política para llevarla a cabo.
“Creo que no se va a hacer ningún cambio del modelo de financiación autonómica”, afirmó el presidente melillense, quien recordó que Pedro Sánchez ocupa la Presidencia del Gobierno desde 2018 y señaló que durante este periodo ha habido margen para abordar la cuestión.
Imbroda argumentó que la principal razón por la que no se producirá una reforma reside, a su juicio, en la necesidad del Ejecutivo de mantener acuerdos políticos con ERC. En este sentido, criticó la posibilidad de que Cataluña reciba un tratamiento diferenciado en materia de financiación.
Según expuso, resulta difícil aceptar que una comunidad autónoma que calificó como “rica” pueda recibir más recursos que el resto de territorios mientras otras autonomías continúan reclamando mejoras en la distribución de fondos. El presidente de la Ciudad Autónoma defendió que cualquier reforma debería regirse por criterios de justicia y equidad para todos los territorios.
“No lo vamos a permitir”, señaló Imbroda al referirse a la posibilidad de que exista una financiación singular que, según indicó, otorgue ventajas económicas a una comunidad concreta frente al resto.
El dirigente popular también cuestionó la estabilidad del Gobierno central y consideró que el actual contexto político dificulta aún más la posibilidad de alcanzar acuerdos sobre una cuestión tan compleja como la financiación autonómica. En este sentido, recordó que España lleva varios años sin nuevos Presupuestos Generales del Estado y expresó sus dudas sobre la capacidad del Ejecutivo para afrontar una negociación de gran calado institucional.
Durante su intervención, Imbroda enlazó este debate con la situación económica de Melilla y volvió a reclamar una mayor compensación para la ciudad. El presidente sostuvo que la Ciudad Autónoma y los melillenses asumen costes destinados a paliar déficits estatales en el territorio y afirmó que, de haberse actualizado adecuadamente la financiación, Melilla habría contado con más recursos para impulsar su desarrollo económico.
Evolución positiva
A pesar de estas críticas, Imbroda aseguró que la economía local muestra una evolución positiva. Según indicó, la ciudad está mejorando progresivamente aunque partía de niveles bajos. En este contexto, defendió las líneas estratégicas impulsadas por su Ejecutivo y situó la innovación tecnológica, el desarrollo universitario, el turismo y la inversión pública entre los principales ejes de actuación.
El presidente destacó igualmente distintos proyectos que, según afirmó, se encuentran en marcha. Entre ellos mencionó actuaciones de inversión pública, iniciativas incluidas dentro del programa Melilla Invierte y un plan de vivienda que contempla la construcción de mil viviendas. Imbroda sostuvo que estas medidas responden a una planificación a largo plazo orientada a favorecer el crecimiento de la ciudad.
Asimismo, relacionó la mejora de determinados indicadores económicos y de empleo con las políticas desarrolladas por el Gobierno local. A su juicio, la evolución de la afiliación y de otros datos macroeconómicos refleja el efecto de las medidas adoptadas por el Ejecutivo autonómico.
Frente a ello, mantuvo una valoración crítica sobre la actuación del Gobierno central. Imbroda aseguró que el Estado no ha desarrollado políticas económicas, fiscales o de inversión suficientemente relevantes para Melilla y reprochó decisiones que, según dijo, han perjudicado tanto a empresarios como a trabajadores de la ciudad.
El presidente defendió que Melilla podría encontrarse en una situación económica más favorable si hubiera contado con un respaldo más decidido por parte de la Administración central. No obstante, insistió en que los indicadores muestran una evolución positiva y manifestó su confianza en el futuro de la ciudad.
Finalmente, Imbroda se mostró optimista respecto a la evolución económica de Melilla y consideró que las perspectivas pueden mejorar en los próximos años. “Vamos bien, vamos mejorando”, aseguró, al tiempo que reiteró su confianza en la capacidad de crecimiento de la ciudad pese a las dificultades derivadas, según su análisis, de la falta de apoyo estatal y de la ausencia de una reforma del sistema de financiación autonómica.









Evidentemente.Como siempre lo vais a boicotear.Como hacéis con toda iniciativa del gobierno progresista..