Melilla y Torremolinos continúan estrechando lazos en torno a un proyecto común vinculado a la promoción de los derechos del colectivo LGTBI y a la aspiración de albergar conjuntamente el EuroPride en 2030 o 2031. La colaboración entre ambas ciudades cobra especial relevancia después de que Torremolinos haya presentado oficialmente las líneas maestras de su Pride 2026, una edición que estará centrada en la defensa de los derechos humanos.
Según informó El Noticiero, el municipio malagueño ha situado la reivindicación de los derechos humanos como el eje principal de la próxima edición de su celebración del Orgullo. La iniciativa pretende poner el foco en la igualdad, la diversidad y la protección de los derechos fundamentales en un contexto internacional marcado por los desafíos que aún afronta el colectivo LGTBI en distintos países.
Este planteamiento coincide con la estrategia que Torremolinos viene desarrollando junto a Melilla para impulsar una candidatura conjunta al EuroPride, uno de los eventos más importantes de Europa relacionados con la diversidad sexual y de género. Ambas ciudades trabajan desde hace meses en una propuesta compartida que busca reunir fortalezas y proyectar una imagen de cooperación institucional en favor de la inclusión y la convivencia.
La candidatura fue anunciada recientemente y representa una iniciativa singular, ya que une a dos territorios con características diferentes pero con el objetivo común de promover valores vinculados a la igualdad y el respeto a la diversidad. En este sentido, la colaboración pretende aprovechar la experiencia de Torremolinos como referente histórico del turismo y la cultura LGTBI en España, al tiempo que incorpora la singularidad de Melilla como enclave multicultural.
La celebración del Pride 2026 en Torremolinos se perfila además como una oportunidad para seguir dando visibilidad a esta candidatura compartida. La programación prevista buscará reforzar el mensaje de defensa de los derechos humanos y consolidar el papel de la ciudad como uno de los principales escenarios nacionales de reivindicación y celebración del colectivo.
Mientras tanto, los trabajos para la presentación de la candidatura conjunta continúan avanzando. El objetivo es reunir los apoyos necesarios y definir una propuesta sólida que permita a Melilla y Torremolinos optar a convertirse en sede del EuroPride en 2030 o 2031, una cita que reúne a miles de personas de distintos países europeos y que supone un importante escaparate social, cultural y turístico para las ciudades anfitrionas.








