La Fundación Melilla Ciudad Monumental ha adjudicado las obras de conservación y restauración de tres fachadas situadas en la calle Miguel Acosta, en pleno corazón de Melilla la Vieja, por un importe de 326.474 euros y con un plazo de ejecución de 170 días. La actuación, que afecta a los inmuebles ubicados en los números 16, 18 y 20 de esta vía histórica, tiene como objetivo garantizar la conservación material de estos edificios, mejorar su comportamiento frente a los agentes de degradación propios del entorno marítimo y contribuir a la recuperación de la imagen urbana del recinto monumental.
Según la memoria técnica del proyecto, la intervención se desarrollará de forma coordinada sobre las tres fachadas, abordando tanto la reparación de patologías constructivas como la consolidación de elementos ornamentales y la mejora de la durabilidad de la envolvente exterior de los inmuebles.
Entre los trabajos previstos destaca la recuperación de los revestimientos tradicionales de mortero de cal, actualmente afectados por procesos de degradación derivados de la disgregación de materiales, la aparición de grietas y la pérdida de adherencia. Asimismo, se procederá a la consolidación de las fábricas existentes mediante técnicas de cosido de fisuras, retacado y reposiciones localizadas, con el fin de frenar la evolución de daños estructurales y evitar filtraciones de agua en los muros.
La obra también contempla la restauración de elementos ornamentales característicos de estos exteriores, como cornisas, molduras y recercados, cuya degradación ha generado situaciones de inestabilidad que podrían derivar en desprendimientos sobre la vía pública. La intervención permitirá recuperar la integridad de estos elementos sin alterar su configuración original.
Otro de los apartados del proyecto al que ha tenido acceso este periódico se centra en la reparación de los balcones existentes. Los trabajos incluirán el saneado de hormigones deteriorados, el tratamiento y protección de armaduras metálicas afectadas por la corrosión y la reposición de acabados, garantizando tanto la estabilidad estructural de estos elementos como una adecuada evacuación de las aguas de lluvia.
La protección de la cerrajería metálica constituye igualmente una de las prioridades. Dada la exposición permanente de los edificios al ambiente marino, se aplicarán sistemas específicos de protección anticorrosiva destinados a prolongar la vida útil de rejas, barandillas y otros elementos metálicos.
Especial relevancia del inmueble del número 16
El proyecto concede una especial relevancia al edificio situado en el número 16 de la calle Miguel Acosta, cuya mayor dimensión y presencia dentro del frente urbano permitirá llevar a cabo una consolidación integral de uno de los inmuebles representativos de este tramo de la ciudad histórica. El plan para los números 18 y 20 completan la intervención sobre el conjunto, evitando actuaciones aisladas que puedan fragmentar la lectura arquitectónica y urbana de la calle.
Desde el punto de vista patrimonial, la Fundación Melilla Ciudad Monumental ha optado por una intervención basada en criterios estrictos de conservación. El proyecto mantiene inalteradas la morfología, las proporciones y la composición de las fachadas, actuando únicamente sobre los materiales deteriorados y no sobre la configuración arquitectónica de los edificios.
Para ello se emplearán materiales compatibles con los sistemas constructivos tradicionales, entre ellos morteros de cal hidráulica natural, revestimientos minerales transpirables y tratamientos anticorrosivos adaptados a las condiciones ambientales de Melilla. La utilización de estas soluciones busca respetar el comportamiento original de los cerramientos y evitar alteraciones en sus condiciones higrotérmicas.
La actuación tampoco incluye la incorporación de elementos ajenos ni reinterpretaciones formales, centrándose exclusivamente en la conservación de la autenticidad material de los inmuebles y en la preservación de texturas, relieves y detalles ornamentales que forman parte de la identidad histórica del frente urbano de la calle Miguel Acosta.
Protección patrimonial
Además de los beneficios patrimoniales, la restauración tendrá una incidencia directa en la imagen urbana de Melilla la Vieja. La mejora simultánea de las tres fachadas permitirá recuperar la continuidad visual del conjunto edificado, reduciendo el impacto de las degradaciones acumuladas y favoreciendo una percepción homogénea y cuidada del espacio público.
Esta recuperación estética contribuirá igualmente a reforzar la calidad ambiental del entorno y a poner en valor el patrimonio construido de uno de los enclaves históricos más relevantes de la ciudad.
En materia de seguridad, las obras eliminarán riesgos asociados al desprendimiento de revestimientos y elementos ornamentales, al tiempo que mejorarán la protección de los edificios frente a la acción del agua. La iniciativa también facilitará un comportamiento más estable y duradero de los materiales empleados, reduciendo la necesidad de futuras reparaciones de carácter urgente.
La Fundación Melilla Ciudad Monumental considera que esta actuación responde a criterios de conservación arquitectónica adecuados, resulta económicamente proporcionada y se encuentra plenamente alineada con las estrategias de protección patrimonial desarrolladas en los últimos años en el recinto histórico.








