El vicepresidente primero del Gobierno local, Miguel Marín, ha recibido a representantes de la Academia Gastronómica de Marbella en su visita a la ciudad. La recepción oficial ha sido en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea sobre las 13:30 horas. En su discurso, Marín ha hecho un breve repaso del contexto histórico y social de Melilla.
Con cuatro décadas de trayectoria, la Academia Gastronómica de Marbella es una institución que lleva por bandera la defensa de la cultura culinaria de la localidad malagueña. España, y en este caso Andalucía, ofrecen una riqueza y diversidad gastronómica que son inigualables en el resto del mundo.
La visita, como era de esperar, tiene por objetivo hacer una ruta por los principales establecimientos de Melilla para poder degustar los platos típicos. El consejero ha dado algunas pinceladas históricas al grupo: “Dieciocho años antes de la adhesión de Navarra a la Corona de Castilla, Melilla ya pertenecía a la Corona de Castilla, ya era España”.
Estos hechos se remontan a 1497. “Nos sentimos muy orgullosos de nuestro país, de los símbolos que representa, de nuestra bandera y de nuestro himno”. En este enclave del norte africano conviven varias culturas y es un ejemplo admirable de tolerancia y convivencia. “Hay espacio para todos, nuestro secreto es el respetarnos unos a otros”.
Esta confluencia entre culturas se refleja también en los fogones. Por otro lado, ha destacado el valor patrimonial de Melilla la Vieja y del conjunto modernista del centro histórico, siendo el segundo en nuestro país y el tercero en Europa. Enrique Nieto, ha resaltado el vicepresidente, fue discípulo de Gaudí y promotor del estilo en la ciudad.
No han pasado desapercibidas las anécdotas heroicas de defensa del territorio en tiempos pasados. Por último, Miguel Marín ha llevado al grupo de la Academia Gastronómica de Marbella hasta la actualidad, y lo ha hecho recordando el cierre fronterizo del año 2018 y el bloqueo en el tránsito de mercancías en régimen de viajeros.
Hasta ese momento, la ciudad vivía sobre todo del comercio con los territorios que la rodean. Ahora, ha subrayado que se está haciendo una apuesta total por las nuevas tecnologías, el impulso universitario y el sector turístico. Esta estrategia busca revitalizar la economía local en una zona que todavía es muy desconocida hasta para los españoles.
“Tenemos mucho que ofrecer, buena gastronomía, buenas playas, un patrimonio arquitectónico e histórico espectacular, una ciudad cómoda y agradable”. Les ha invitado a regresar cuando quieran y a que trasladen su experiencia a su entorno más cercano. En resumen, que se conviertan en “embajadores” de Melilla, que merece ser descubierta.
El presidente de la Academia Gastronómica de Marbella, Antonio Espada, ha agradecido la cálida bienvenida a Marín, y le ha hecho una contraoferta. La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, los espera en la localidad malagueña para hacer una ruta gastronómica guiada por la institución culinaria.
Una visita para el disfrute que, además, ha dado sus frutos y que puede ser el primer paso de un hermanamiento entre Melilla y Marbella.








