Coalición por Melilla (CpM) rechazó este jueves las interpretaciones realizadas por el Gobierno local y el SEPE sobre la evolución del desempleo en la ciudad, al considerar que ofrecen una visión “parcial” y “triunfalista” de la situación laboral melillense.
El diputado local de CpM, Emilio Guerra, criticó las recientes declaraciones del consejero Miguel Marín y del director provincial del SEPE, quienes defendieron la mejora de los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social como reflejo de una evolución positiva de la economía local. Según Guerra, ambos análisis omiten “el dato esencial de la población activa”, lo que, a su juicio, impide realizar una valoración rigurosa del mercado laboral.
El dirigente cepemista afirmó que entre 2023 y 2026 la ciudad ha vivido una evolución laboral “ambivalente”. Aunque reconoció que algunos indicadores, como el paro registrado o la afiliación, han mostrado cierta mejoría, advirtió de que la población activa se ha reducido de forma significativa en los últimos años.
En este sentido, señaló que la tasa de actividad alcanzó en 2024 niveles cercanos al 61,43%, pero descendió posteriormente hasta situarse alrededor del 51% en 2025, una cifra que, según indicó, sería la más baja de España. Asimismo, aseguró que la población activa se situó en torno a las 35.000 personas durante el primer trimestre de 2026, el nivel más bajo desde 2016.
Guerra sostuvo que la reducción del paro no puede atribuirse únicamente a la creación de empleo, sino también a la salida de personas del mercado laboral o al descenso del número de ciudadanos que buscan trabajo. “Hacer esa interpretación es una trampa estadística”, afirmó.
El diputado local añadió que el mercado laboral melillense continúa siendo “frágil”, con una fuerte dependencia del sector público y del sector servicios, además de una base económica limitada. También señaló que desde la llegada del PP al Gobierno local han salido unas 3.000 personas del mercado de trabajo, un dato que, según defendió, condiciona cualquier lectura positiva.
Por ello, Guerra reclamó abrir un debate público “con transparencia y rigor” entre todas las fuerzas políticas para analizar conjuntamente la situación económica y laboral de Melilla.








