Coalición por Melilla (CpM), a través de su diputado local Emilio Guerra, ha calificado como “absolutamente coyuntural” la bajada del paro registrada en abril, que dejó 155 desempleados menos y situó la cifra total en 7.432 personas, según los últimos datos conocidos.
Guerra sostiene que esta leve mejoría no responde a una transformación estructural del mercado laboral melillense, sino al efecto directo de los Planes de Empleo. En este sentido, advierte de que la situación de fondo continúa siendo preocupante, especialmente entre la población joven.
El diputado señala que la tasa de desempleo juvenil alcanza el 76,5% en menores de 25 años, un dato que triplica la media nacional (24,54%) y supera ampliamente a Ceuta (61,11%). A su juicio, esta cifra no puede considerarse un indicador habitual, sino una “anomalía estructural extrema” que refleja una situación de emergencia social en la ciudad.
Guerra alerta además de las consecuencias de este escenario, destacando la salida de jóvenes melillenses hacia la Península y otros países europeos ante la falta de oportunidades laborales. Según expone, este fenómeno supone una pérdida progresiva de población joven y cualificada, con impacto en el futuro económico y demográfico de Melilla.
En contraste, la ciudad presenta una tasa de paro general del 21,42%, superior a la media nacional (10,83%), aunque inferior a la de Ceuta (26,10%). Esta diferencia, según CpM, evidencia una “paradoja estadística”, ya que Melilla logra sostener el empleo adulto, en gran medida vinculado al sector público, pero no consigue integrar a los jóvenes en el mercado laboral.
El dirigente apunta a un modelo económico basado en el empleo público que genera estabilidad para una parte de la población, mientras deja a otra en una situación de precariedad. En este contexto, también subraya los niveles de desigualdad, con un índice de Gini de 42,3 (el más alto del país) y con cuatro de cada diez melillenses en riesgo de pobreza.
Ante esta situación, CpM reitera la necesidad de un Plan de Empleo Juvenil específico para Melilla, con financiación propia, objetivos concretos y coordinación con el Ministerio de Trabajo, incluyendo el refuerzo de programas como la Garantía Juvenil para hacer frente a los elevados niveles de desempleo entre los jóvenes.
Para Guerra, los datos obligan a revisar las políticas actuales y a asumir que la mejora puntual del paro no oculta los problemas estructurales de Melilla: desempleo juvenil, desigualdad, dependencia del sector público y falta de oportunidades para quienes intentan incorporarse por primera vez al mercado laboral.








