Nayat Mohamed, presidenta de Activas, la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Melilla, ha anunciado que renovarán su convenio con la Ciudad Autónoma esta misma semana. Esto significa que podrán dar continuidad a las actividades que realizan desde hace tiempo y que tienen un impacto muy positivo en el sector empresarial.
En la nueva etapa, la entidad espera expandirse a nuevas áreas, “sobre todo intentar ser más competitivas en el ámbito empresarial, viendo las necesidades de las socias y no socias, porque también queremos hacer actividades abiertas a mujeres empresarias y profesionales que quieran incorporarse a este proyecto de formación”, comenta Mohamed.
La formación estaría orientada a mejorar el servicio al cliente, optimizar el uso de las tecnologías y mejorar la planificación online del trabajo; son exigencias propias de la situación actual que atraviesa el mercado de empresas. Por otra parte, quieren promover ferias o exposiciones de negocios contando con la participación de nuevos sectores.
Es una forma de hacer más visible el tejido empresarial de la ciudad. Las iniciativas son organizadas por las propias socias, pero están abiertas a todo el público. La presidenta de Activas ha resaltado que “también queremos tener más presencia fuera de Melilla para ser embajadoras no solo turísticas, sino también de lo que ofrece como ciudad a nivel fiscal”.
El objetivo es aumentar la red de contactos de la asociación, ampliando el círculo a profesionales del resto del país, e intentar que otras empresas conozcan el entorno melillense y se planteen instalarse en la ciudad. Del convenio anterior, Nayat Mohamed hace una valoración positiva a pesar del “ajetreo” de los últimos meses.
Según ha explicado, “nosotros recibimos la subvención prácticamente en verano, entonces hacer todo lo que teníamos previsto desde el verano hasta finales de año ha sido una maratón. Pero bueno, nos ha servido de experiencia, hemos demostrado que podemos hacer las cosas cuando nos las proponemos”.
Otra novedad es la apuesta firme por el talento de la ciudad. “Antes de barajar la posibilidad de traer algún formador de fuera de Melilla, pues intentar ver si en Melilla tenemos ese perfil”. Es una iniciativa interesante, en particular, con las colaboraciones que emprenden con instituciones académicas como la universidad.
En este nuevo comienzo, esperan que ningún negocio tenga que echar el cierre; por el contrario, las acciones están enfocadas en prosperar, ser más profesionales y mejorar la gestión de las empresas. El próximo 22 de abril, Activas estará presente en el ciclo de actividades propuestas ante la llegada de dos cruceros con cerca de 4.000 turistas.
Asimismo, ofrecerán soporte lingüístico a través de voluntarios para acompañar a los cruceristas. Es “un proyecto de voluntariado turístico que se ha propuesto a la empresa de cruceros y les ha parecido genial la idea, porque estaban buscando voluntarios para esta actividad”, ha expresado Mohamed.
Actualmente, Activas tiene 34 socias y esperan la incorporación de nuevas personas para primeros de mes. La presidenta de la entidad, que representa a mujeres empresarias, ha subrayado que la ciudad está cambiando notablemente en este sector. De este modo, destaca lo interesante que es el nuevo modelo turístico basado en cruceros.
“Melilla no está preparada en infraestructura hotelera, pero vamos a recibir, en el caso del día 22 de abril, cuatro mil cruceristas que no necesitan dormir en la ciudad, pero sí disfrutar de una ciudad tan bonita como es Melilla, en la que está latente la convivencia entre varias comunidades y culturas”. La ciudad se volcará durante esta jornada a todos los niveles.
Cafeterías, bares, restaurantes, comercios y asociaciones están trabajando de manera conjunta para ello. Por otro lado, ha manifestado que algunas zonas de la ciudad como la frontera están recuperando su movimiento de antaño. Se trata de naves de almacén que están siendo sustituidas por nuevos negocios locales de diversa índole.
Una parte de la ciudad que se vio especialmente afectada por el cierre de la aduana comercial y por el bloqueo del régimen de viajeros. Ahora, las personas vienen a la zona fronteriza para comprar y no solo para pasar a Marruecos. En definitiva, quizá Melilla esté remontando en este aspecto y tenga en el turismo una nueva oportunidad de reinventarse.








