La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha solicitado al Ministerio de Defensa la creación de una comisión de trabajo que garantice la participación de las asociaciones profesionales en el proceso para declarar la carrera militar como profesión de riesgo. La petición, formalizada el 7 de abril en Cáceres, surge tras el anuncio realizado por el departamento, que ha generado inquietud entre el personal militar por la falta de información y de canales de diálogo.
Según la asociación, el planteamiento actual podría dejar fuera a determinados colectivos, especialmente a quienes pertenecen o han pertenecido al régimen de Clases Pasivas, pese a haber asumido las mismas funciones y riesgos que el resto del personal. ATME considera que esta posible exclusión resulta incompatible con el objetivo de reconocer la peligrosidad inherente al ejercicio de la profesión militar.
La organización también advierte de que el reconocimiento no debería limitarse al personal en activo. En este sentido, subraya la situación de los militares que abandonaron las Fuerzas Armadas debido al modelo de temporalidad, especialmente en la escala de tropa y marinería. A su juicio, se trata de un colectivo que ha prestado servicio durante años en condiciones exigentes y cuya aportación debe ser tenida en cuenta en cualquier medida que se adopte.
Otro de los aspectos que centra la crítica de ATME es la ausencia de interlocución con el Ministerio de Defensa. Mientras la Secretaría de Estado de Seguridad ha iniciado contactos con asociaciones de la Guardia Civil para abordar el reconocimiento de profesión de riesgo en ese ámbito, Defensa no ha convocado a las organizaciones representativas de los militares. Esta diferencia de tratamiento es considerada por la asociación como una falta de coherencia en la gestión de un asunto que afecta directamente a miles de profesionales.
Ante esta situación, ATME insiste en que el proceso anunciado, que prevé un desarrollo prolongado y complejo, debe contar con mecanismos formales de participación. La creación de una comisión de trabajo permitiría, según la entidad, garantizar la transparencia, el acceso a información oficial y la posibilidad de trasladar propuestas durante todas las fases del procedimiento.
Como antecedente, el debate sobre el reconocimiento de la profesión militar como actividad de riesgo ya ha sido planteado en el ámbito político, con iniciativas recientes que abordan esta cuestión. Sin embargo, la asociación considera que cualquier avance debe ir acompañado de un diálogo real con los representantes del colectivo afectado.
ATME concluye que la participación de las asociaciones profesionales no puede quedar al margen en un proceso de esta envergadura, al tratarse de una cuestión que incide directamente en las condiciones y el futuro del personal militar.









Las profesiones que más riesgos y accidentes mortales suponen,según estadísticas, y con mucha diferencia con las demás son:la construcción y el transporte por carretera por no hablar de la pesca y la minería y en la mayoría de ellas sus trabajadores no tienen en sus nominas un complemento de peligrosidad.Cuantos militares mueren o se accidentan gravemente al cabo del año?A penas nadie ,salvo excepciones ..