Melilla afronta 2026 con la perspectiva de firmar un nuevo ejercicio histórico en el sector de cruceros. La web especializada e-CruisesNews sitúa a la ciudad ante un año de récord y apunta a que el destino podría duplicar el número de cruceristas, después de una evolución al alza que ya venía consolidándose en los últimos años. Según esa publicación, el Puerto de Melilla recibió en 2025 unos 7.100 pasajeros en 14 escalas, mientras que las previsiones para este año elevan la cifra hasta los 16.000 viajeros.
Ese crecimiento encaja con los datos que ya había avanzado en fechas recientes el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ángel Quevedo, quien ha venido detallando la progresión del tráfico de cruceros y las actuaciones puestas en marcha para reforzar la posición de Melilla dentro de este mercado. En una de esas comparecencias, Quevedo recordó que en 2023 el puerto registró nueve cruceros y 4.200 pasajeros, mientras que para 2026 ya había 13 cruceros confirmados y un volumen estimado de 16.000 personas, a la espera de que se pudieran sumar nuevas escalas.
La comparación refleja el salto que ha dado la ciudad en apenas unos años. Si se cumplen las previsiones, Melilla no solo encadenará varios ejercicios de crecimiento, sino que reforzará su aspiración de hacerse un hueco en una industria especialmente competitiva en el Mediterráneo. e-CruisesNews subraya precisamente que la estrategia impulsada desde el Puerto de Melilla está dando resultados y que el destino se dirige a enlazar tres años de récord.
Uno de los hitos más significativos de ese calendario llegará el próximo 22 de abril de 2026, fecha en la que Melilla recibirá por primera vez dos cruceros de forma simultánea. El acontecimiento ya había sido presentado como una jornada inédita para la historia portuaria de la ciudad y, al mismo tiempo, como una prueba de gran exigencia tanto para la Autoridad Portuaria como para el conjunto del dispositivo turístico local.
Para esa jornada está prevista la llegada del Norwegian Dawn, con alrededor de 3.000 pasajeros, y del Azamara Quest, con unos 700, lo que situaría el volumen de cruceristas en torno a las 3.700 personas. Otra información publicada posteriormente elevaba esa previsión hasta unas 4.000 personas, sin contar a los tripulantes que también podrían desembarcar. Ambas referencias coinciden en señalar la dimensión excepcional de esa doble escala y el desafío organizativo que supondrá para la ciudad.
Los dos barcos amarrarán en los muelles Nordeste 2 y Nordeste 3, los de mayor tamaño del puerto melillense, en una disposición perpendicular que ofrecerá una imagen poco habitual en la ciudad. Más allá del valor simbólico y visual del momento, la operación obligará a activar un operativo específico para atender a los visitantes y distribuir su presencia por distintos puntos de interés. Entre las medidas previstas figura la organización de al menos 35 excursiones para repartir a los turistas en grupos y evitar la saturación de espacios con limitaciones de aforo, como ocurre en las cuevas del Conventico.
La llegada simultánea de dos cruceros ha sido interpretada también como una oportunidad para medir la capacidad de respuesta de Melilla ante escalas de gran volumen. Según recogió El Faro de Melilla, Manuel Ángel Quevedo defendió que, si la ciudad es capaz de atender a miles de personas en un espacio reducido y en pocas horas, estará demostrando su preparación para recibir a otros visitantes que lleguen por barco o por avión y decidan prolongar su estancia. En esa misma línea, la presencia de tripulantes fue destacada como un factor con potencial impacto económico para el comercio local, al tratarse de un perfil que suele aprovechar las escalas para realizar compras.
El crecimiento del tráfico de cruceros no se explica solo por la programación de nuevas escalas, sino también por la adecuación de las infraestructuras portuarias. La Autoridad Portuaria trabaja desde hace meses en distintas mejoras para preparar el recinto ante la llegada de buques de mayor tamaño. Las actuaciones se concentran especialmente en los muelles Norte 2 y Norte 3, así como en el cargadero de mineral, y contemplan la renovación de defensas y noráis para garantizar amarres seguros en embarcaciones de gran capacidad.
Estas intervenciones cobran especial relevancia ante otra de las fechas marcadas en el calendario: el 9 de octubre, cuando está confirmada la escala del Norwegian Escape, que será el barco de mayor tamaño que habrá atracado nunca en el puerto melillense. Las informaciones disponibles lo sitúan por encima de los 300 metros de eslora y con capacidad para miles de pasajeros, lo que refuerza la necesidad de adaptar las instalaciones a este tipo de buques.
Junto a estas obras, la Autoridad Portuaria tiene finalizado además el proyecto de un nuevo muelle de cruceros en el dique sur, al final del puerto deportivo, con 400 metros de línea de atraque, actualmente en fase de tramitación ambiental. A ello se suma la previsión de reconvertir el antiguo cargadero de mineral en muelle de cruceros, una opción que ofrecería la ventaja de su cercanía al centro urbano y a enclaves como la Plaza de España o Melilla la Vieja.
Las previsiones para 2027 apuntan igualmente a una continuidad de esta tendencia. En febrero, la Autoridad Portuaria manejaba ya 22 escalas solicitadas y un volumen de alrededor de 30.000 o 32.000 pasajeros, según las distintas informaciones publicadas. El dato refuerza la idea de que el actual ejercicio puede convertirse en un punto de inflexión para Melilla en el mercado de cruceros, no solo por el aumento del número de visitantes, sino por la dimensión de los buques, la exigencia operativa de algunas escalas y la estrategia de infraestructuras asociada a ese crecimiento.
Con este escenario, Melilla encara 2026 con la expectativa de consolidar su presencia en las rutas de cruceros y transformar ese avance en actividad turística y económica para la ciudad. El año ya se anuncia como excepcional en las previsiones del sector y en la agenda portuaria local, con varios hitos que servirán para medir el alcance del crecimiento de este segmento.








