Xerez Deportivo: Bloch; Marcelo (Bertín, min. 80), Udom, Cantero, Carlos Daniel (Beni, min. 61); Rivelott (Gandoy, min. 68), Rafa Parejo, Javi Feria (Dieste, min. 61); Diego Iglesias, Sergio García (Equiza, min. 68) y Longo.
Melilla: Franganillo; Tovar, Ayala, Quindimil, Gomis; Segura (Pelón, min. 78), Claverías (Dago, min. 61), Julio; Óscar Lorenzo (Lillo, min. 82), Manu Viana y Chavarría (Ortolá, min. 61).
Árbitro: Guillán Mateo (Comité Las Palmas). Amonestó con tarjeta amarilla a los jugadores locales Carlos Daniel, Cantero, Longo y Udom, y a los visitantes Segura, Gomis, Chavarría y Ortolá.
Goles: 0-1 Óscar Lorenzo (min. 57). 1-1 Udom (min. 84). 2-1 Udom (min. 90).
Campo: Chapín. 2.847 espectadores.
El Melilla claudicó en Chapín en un duelo que se presentaba clave para la permanencia. Óscar Lorenzo adelantó, tras el descanso, al conjunto melillense, que perdonó la sentencia. Udom, con dos tantos en el tramo final, firmó la remontada de un rival directo, el Xerez Deportivo, que además se queda con la diferencia particular en caso de empate a final de temporada. Los pupilos de Miguel Rivera, que encadenan cuatro jornadas sin ganar, siguen sin vencer a domicilio y la permanencia, a siete puntos del puesto de playout, se complica, a la espera de la disputa, este miércoles, del partido aplazado ante el Extremadura.
El partido arrancó con mucha presión en la salida de balón por parte de los dos equipos. El conjunto anfitrión apretó arriba y el Melilla buscó transiciones rápidas, con Chavarría fijando a la defensa y un duelo constante con Cantero. Durante el primer tramo apenas hubo llegadas limpias y sí muchas interrupciones y disputas.
La primera ocasión clara del equipo melillense se produjo en el minuto 21. Julio recibió en el perfil izquierdo, cerca de la frontal del área, y cruzó un disparo con el interior del pie derecho. Bloch no consiguió atajar la pelota y el despeje le cayó a Óscar Lorenzo, que remató a bocajarro al lateral de la red. A partir de esa acción, el elenco de Miguel Rivera se asentó mejor, ganó metros y comenzó a cargar el área con centros laterales de Julio y Claverías, además de acciones a balón parado, aunque el descanso se alcanzó sin goles.
Tras la reanudación, el conjunto melillense mantuvo la agresividad en la presión y el partido se abrió. Corría el minuto 55 cuando Franganillo evitó el 1-0 con una intervención decisiva a un cabezazo de Diego Iglesias tras un centro al segundo palo desde la banda izquierda de Sergio García. El meta madrileño desvió con la mano y el balón acabó en el poste izquierdo. Dos minutos después, el cuadro de la ciudad autónoma anotó el 0-1. Un balón largo generó una indecisión entre Bloch y Carlos Daniel en las inmediaciones de la frontal del área. Óscar Lorenzo se adelantó, levantó la pelota por encima del portero y el balón acabó entrando para adelantar al cuadro de Rivera.
El Melilla tuvo opciones de dejar sentenciado el encuentro. Como cuando Óscar Lorenzo condujo desde el perfil derecho, cedió hacia la izquierda para Manu Viana en la frontal del área y el disparo rozó el poste derecho tras tocar en un rival. O cuando Julio se internó en el área después de un buen control, encaró al portero local e intentó picar el balón, pero el guardameta del Xerez Deportivo achicó bien y mandó el cuero a córner. Esa falta de acierto mantuvo con vida al conjunto anfitrión.
El giro de guion llegó en el tramo final. Una falta botada por Equiza desde tres cuartos de campo terminó en un envío al segundo palo y Udom cabeceó cruzado. Franganillo alcanzó a rozar la pelota, pero acabó entrando y supuso el 1-1. El golpe dejó al Melilla sin tiempo para rehacerse y, cuando el partido entraba en el minuto 90, llegó el 2-1. Diego Iglesias recuperó el esférico, Bertín lo colgó desde la banda derecha al corazón del área y Udom lo controló pese a un forcejeo antes de sacar un disparo cruzado con la derecha.
Ya en el tiempo añadido, el equipo melillense intentó estirar sus últimas posesiones en busca del empate, pero no encontró una ocasión clara. El Melilla se fue de Chapín con la sensación de haber tenido el partido en la mano y de haberlo perdido en apenas seis minutos.








