La UD Melilla B sumó un punto en su compromiso correspondiente a la jornada 26 del Grupo IX de Tercera Federación tras empatar 0-0 frente al CD Torreperogil en un encuentro muy físico y equilibrado. El filial unionista buscó la victoria hasta el final, pero se encontró con un rival muy ordenado defensivamente que dio por bueno el empate en los minutos finales.
El conjunto dirigido por Pepe Arredondo formó de inicio con Jamal en portería; Vertiz, Fer, Ussama y Espínola (Suli) en defensa; Juanma Escobar (Alberto), Pepe Gil (Yusef) y Adil (Amir) en el centro del campo; mientras que Guille Espínola (Ingoma), Chegu y Nwafuru ocuparon las posiciones ofensivas.
Primera parte igualada y muy física
El encuentro comenzó con mucha intensidad por parte de ambos equipos. El filial azulino trató de llevar la iniciativa del juego desde los primeros minutos, aunque se encontró con un Torreperogil muy replegado, más centrado en defender su portería que en proponer juego ofensivo.
Los melillenses movían el balón con paciencia en busca de espacios, pero en los últimos metros les costaba encontrar la precisión necesaria para generar ocasiones claras de gol. La sólida defensa visitante impedía que el equipo local pudiera finalizar las jugadas con peligro.
Por su parte, el Torreperogil apenas se acercó a la portería defendida por Jamal, aunque sí dispuso de una acción aislada que pudo cambiar el rumbo del partido. En una de sus escasas llegadas, un disparo visitante terminó impactando en el larguero, siendo la ocasión más clara de la primera mitad.
A pesar de ese susto, el partido llegó al descanso con igualdad en el marcador y con la sensación de que cualquier detalle podría decidir el encuentro.
El filial busca la victoria
Tras el paso por vestuarios, la UD Melilla B salió con una actitud más ofensiva. El equipo azulino aumentó la intensidad y trató de acelerar el ritmo del partido con el objetivo de encontrar el gol que rompiera la igualdad.
Uno de los cambios clave fue la entrada de Amir, que aportó mayor verticalidad al ataque melillense. Con su presencia, el filial logró generar más dinamismo en los últimos metros y comenzó a acumular acercamientos sobre la portería rival.
Durante varios minutos, el conjunto azulino vivió sus mejores momentos del partido, presionando con insistencia y buscando el gol con llegadas constantes al área del Torreperogil. El equipo melillense parecía estar cada vez más cerca de abrir el marcador.
El Torreperogil se conforma con el empate
Sin embargo, el conjunto visitante optó por proteger el empate en el tramo final del encuentro. Con el paso de los minutos, el Torreperogil comenzó a ralentizar el juego, perdiendo tiempo en diferentes acciones y buscando que el ritmo del partido se enfriara.
Esta estrategia dificultó los intentos del filial melillense por mantener la intensidad ofensiva. A pesar de los esfuerzos de los azulinos, el gol que tanto buscaban no terminó de llegar.
El encuentro concluyó finalmente con un empate sin goles, un resultado que dejó sensaciones encontradas en el conjunto melillense.
Un punto que deja sabor agridulce
Aunque el empate permite a la UD Melilla B seguir sumando puntos en su camino hacia la permanencia, la sensación dentro del equipo fue que el resultado se quedó corto para los méritos realizados sobre el terreno de juego.
El filial azulino mostró voluntad ofensiva y ambición por llevarse la victoria, especialmente en la segunda mitad, pero se encontró con un rival muy bien organizado en defensa.
A pesar de ello, el punto obtenido sigue siendo valioso en la lucha por la permanencia en Tercera Federación, un objetivo que el conjunto melillense continúa persiguiendo con determinación en este tramo decisivo de la temporada.








