El 2026 ha arrancado en Melilla con un mes de enero marcado por las condiciones climatológicas adversas. Un mes que ha afectado sobremanera a las conexiones aéreas y marítimas de la ciudad.
Los días lluviosos y los fuertes vientos que han mantenido a la ciudad autónoma en alerta durante muchos días han provocado numerosos retrasos e incluso a obligado a cancelar vuelos con origen y destino al aeródromo melillense.
Este medio ha contactado con el Aeropuerto de Melilla, donde han manifestado no disponer de cifras actualmente del total de vuelos cancelados. No obstante, anunciaron que en próximas fechas darán a conocer el balance de tráfico total del pasado mes de enero.
Enero complicado
El mes de enero de este año ha tenido sus particularidades. La precipitación acumulada en los primeros 31 días de 2026 fue de 90 l/m2 . En muchas jornadas se ha visto más nubosidad de lo habitual, lluvia intermitente y ratos de viento intenso con rachas que han puesto a prueba sombreros y paraguas.
¿Qué ha provocado este enero tan adverso en lo climatológico? La clave ha sido la llegada y paso frecuente de borrascas atlánticas y frentes asociados por el Mediterráneo occidental. En total 6 desde que comenzó el año. Estas borrascas no solo traen lluvia, sino que inyectan aire más frío y generan viento persistente, que en zonas costeras como Melilla se siente aún más por el efecto del Estrecho.
Esta dinámica se intensifica cuando una borrasca profundiza al oeste de la Península y arrastra humedad hacia el este, provocando cielos encapotados y precipitaciones frecuentes.
Así que sí. La lluvia, el viento y algún día de frío han sido normales, aunque el patrón de borrascas frecuentes —y la forma en que han alternado días grises con ratos de calma relativa— ha dado la sensación de que el invierno ha venido con más fuerza que nunca.
Año histórico
El Aeropuerto de Melilla cerró en 2025 el mejor año de su historia, al lograr registros récord tanto en pasajeros como en operaciones. En relación con los usuarios, el aeropuerto contabilizó 532.485, lo que supone un crecimiento del 4,8 % sobre 2024 y arroja una media de casi 1.460 viajeros diarios en las instalaciones.
El grueso de los pasajeros registrados el año pasado se movió en vuelos comerciales, ya que sumaron 529.861 (+5 %). De ellos, 245.177 conectaron con el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, el destino más demandado, seguido de los enlaces con el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que contabilizaron 134.173 usuarios.
Respecto al resto de las rutas con aeropuertos españoles, más de 53.700 personas viajaron hacia o desde Granada, 51.776 conectaron con el Aeropuerto de Almería, 20.494 lo hicieron con Sevilla y cerca de 10.380, con el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
En lo que a las conexiones insulares se refiere, más de 6.800 pasajeros se desplazaron entre Baleares y la Ciudad Autónoma, en vuelos con origen o destino al Aeropuerto de Palma de Mallorca. Por otra parte, las operaciones con el archipiélago canario reunieron casi 6.300 usuarios, que viajaron hacia o desde Gran Canaria y Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna.
En cuanto a las operaciones, el Aeropuerto de Melilla atendió el año pasado 11.392 movimientos, de los que 11.128 fueron comerciales (+4,5 %).








