El barrio del Rastro se mantiene en un periodo de recuperación, tras años de decaimiento por un cúmulo de motivos que han llevado al barrio a una situación comercial límite. Esta zona, antaño epicentro de la ciudad en cuanto a comercio y afluencia de gente, actualmente luce más deprimida, con calles vacías y comercios bajando la persiana cada mes.
La Asociación de Comerciantes, Empresarios y Profesionales de Melilla (Cepromel) recuerda a los comerciantes que está a su disposición y pide a Cultura que elimine este año el túnel de iluminación por Ramadán.
Hallar una explicación a esta situación no es en absoluto sencilla, tal vez halla que remontarse a la eliminación del Servicio Militar Obligatorio, que se hizo notar en el barrio, pero el cierre de la aduana comercial por parte de Marruecos en agosto de 2018 y el posterior cierre fronterizo en el 2020 supusieron un duro golpe que fue superado por las obras que se han producido en el barrio en los últimos años y que tanto han dañado a los negocios.
El Faro ha conversado con comerciantes de este barrio para que contasen cómo ven El Rastro y cuáles creen que son los motivos de su situación.
En Tout Halal, negocio de venta de perfumes árabes, abayas, coranes y demás artículos relacionados con el Islam, afirman observar la situación del Rastro con notable pesimismo.
En el caso de Asma, una de los encargados de este comercio, esta melillense lamenta que la situación parece no tener visos de mejorar en un futuro próximo.
"Los comercios aquí en el Rastro están muertos. Muchos ya han cerrado, porque es realmente complicado".
Si hay que buscar una causa a esta situación, Asma tiene claro que la situación en la frontera se encuentra en la lista. No en vano, esta joven manifiesta que el cierre ha supuesto un "punto muy fuerte" para que el comercio haya decaído tanto en esta zona.
Respecto a las causas, no dudan en afirmar que tanto la situación en la frontera como las obras que vienen llevándose a cabo en la zona desde hace años han supuesto "la tormenta perfecta" para este escenario.
Naufel, propietario de la Peluquería el Tito, sostiene que su negocio va bien, aunque recalca que sabe que muchos de sus vecinos no pueden decir lo mismo desde hace ya demasiado tiempo. La situación de la frontera es para este joven, la principal causa de que no sólo el rastro, sino que toda Melilla se vea en un escenario complicado para la economía.
Cepromel
El presidente de Cepromel y propietario de la tienda de artículos para el hogar Toledo Shop, Yamal Sel-lam, ha destacado en declaraciones a este medio como el barrio aún sigue arrastrando las consecuencias de más de 2 años de obras en sus calles. Unas obras, añadió, que aún continúan, haciendo referencia a los trabajos que se están desarrollando actualmente en la calle Gran Capitán.
"Estamos en un periodo de recuperación de toda la clientela que hemos perdido en ese tiempo".
Los comerciantes hablan de la frontera como una de las causas de esta situación. Una cuestión que Sel-lam no niega, aunque recuerda que el cierre fronterizo afectó a toda la ciudad autónoma, así como a la totalidad de los sectores económicos de Melilla.
En este sentido, el presidente de Cepromel subrayó como lo que queda en la actualidad es "adaptarse a las circunstancias y atenerse a lo que haya". Eso sí, dijo no perder la esperanza en que se produzcan las conversaciones necesarias que lleven a que la situación en la frontera cambie.
Desde Cepromel no dejan de trabajar cada día por los comerciantes del Rastro. Esta asociación recuerda que están cada día a disposición de los comerciantes de la zona ante cualquier tema o demanda que quieran trasladar a las Administraciones.
"Tenemos un grupo donde los mismos comerciantes presentan sus sugerencias. Seguimos trabajando para que el 2026 sea mejor que el año anterior".
Iluminación de Ramadán
Por otro lado, Cepromel ha propuesto un año más a la Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor que no instale el túnel de iluminación con motivo del mes sagrado de Ramadán 1447-2026.
El túnel, que cada año se instala frente a la Mezquita Central, siempre ha obtenido el rechazo unánime de todos los comerciantes de la calle García Cabrelles.
Por este motivo, la entidad de comerciantes ha propuesto que este año la iluminación se limite a la cúpula de luces que siempre se pone junto a la fuente del bombillo.
De este modo, dijo Sel-lam, "no se sacrificarán aparcamientos". Una cuestión vital en la situación actual del barrio, pues recuerda como con el parking del Mercado Central cerrado por obras y los trabajos que se están desarrollando en Gran Capitán, la cuestión del aparcamiento es "primordial" para los comercios del Rastro.
Por lo pronto, la respuesta de Cultura ha sido positiva, según Cepromel. Por lo que parece que este año no habrá túnel de iluminación en García Cabrelles por Ramadán. Y es que dicha iluminación por este mes sagrado, que ya se está instalando, siempre ha jugado un "papel estético" para Cepromel, pero que nunca ha supuesto ningún beneficio económico a los trabajadores de García Cabrelles.
El mes de Ramadán puede suponer una oportunidad para recuperar la economía del Rastro. Desde Cepromel han mostrado su confianza en dicha recuperación. Ya el año pasado organizaron una serie de actividades que amenizaron las calles de la zona y ofrecieron una oportunidad a los negocios.
Propuestas para el barrio
Desde el Gobierno de la Ciudad Autónoma siempre se está trabajando con Cepromel para revalorizar y dinamizar el barrio del Rastro. Planes conjuntos que se prevén que sigan produciéndose a lo largo de este 2026.
Dentro de esas propuestas, se encuentran la futura rehabilitación de la Mezquita Central, cuya adjudicación del proyecto anunció que se realizaría hace varios meses
La reforma incluye la mejora de la accesibilidad, la ampliación y adecuación del espacio destinado a las mujeres y la renovación, entre otros aspectos, de las zonas sanitarias y aseos.
Asimismo, ello incluye las obras de mejora del Mercado Central. Las obras en el aparcamiento siguen en marcha, mientras ya está programado con la Consejería de Políticas Sociales y Emvismesa el traslado a la planta baja de los puestos de pescado. En la planta baja se ha planteado acometer una reordenación, mientras que se arreglará la planta de arriba para dinamizar todo este espacio ofreciendo servicios culturales a la ciudadanía.
Por parte de Cepromel, estas propuestas coinciden con algunas de las que siguen proponiendo, con el fin de aumentar la afluencia de público, atraer emprendedores al barrio del Rastro y mejorar la seguridad e infraestructura de la zona.
Para el Mercado Central también proponen ampliar el horario comercial, incluyendo zonas de ocio infantil y locales especializados. En definitiva, mantener el mercado abierto por más tiempo y dotar a los puestos de cámaras frigoríficas.
Con el fin de atraer emprendedores, desean ofrecer locales vacíos a costo cero o a precio simbólico durante un año para atraer nuevos negocios y emprendedores. Además de emitir vales de consumo para incentivar a los clientes a visitar la zona.
La asociación exige una mayor presencia policial en la zona para evitar situaciones de inseguridad y proteger tanto a los comerciantes como a los visitantes. Asimismo, buscan una mejora de la limpieza y la infraestructura urbana en la zona.
No se olvidan de la demanda de una realización periódica de eventos y actividades culturales, dirigidos a diferentes tipos de público, para atraer más visitantes al Rastro y al propio Mercado Central.
Queda aún por esperar si la fase de recuperación del Rastro llega a su fin en próximas fechas y los melillenses recuperan, al menos en parte, a ese barrio que un día fue epicentro de la ciudad autónoma.







