CCOO y UGT esperan que los melillenses salgan a la calle y no creen que la participación que se registre en las movilizaciones de hoy sea un indicativo para el 29 de marzo.
Las concentraciones convocadas para la mañana de hoy en todo el país contra la reforma laboral no serán para los sindicatos un indicativo del seguimiento que pueda tener la huelga general convocada para el día 29 de marzo. De hecho, los responsables de CCOO y UGT en Melilla, Caridad Navarro y Alonso Díaz, afirman que son dos convocatorias diferentes y que la del día 29 viene provocada por “la prepotencia” del Gobierno de Rajoy y su no disposición de dialogar con los agentes sociales “para paliar los efectos más negativos de la reforma laboral”, dijo Navarro.
Ambos líderes sindicales melillenses confían en que las movilizaciones contra la reforma laboral cada vez registren una mayor participación.
Si bien es cierto que la mayoría de los trabajadores melillenses son empleados públicos y pueden no acudir a las concentraciones o no secundar la huelga general, Díaz recordó que el decreto ley del Gobierno de Rajoy también afecta a los funcionarios, en especial, al personal laboral.
Para la secretaria general de Comisiones Obreras, la falta de participación que pueda registrarse en Melilla puede deberse a que “tienen miedo de perder un día de salario o incluso perder su puesto de trabajo porque ahora los empresarios tienen las manos libres para despedir a su antojo”.
Por encima de lo motivos que puedan mover a los melillenses para participar en estas movilizaciones, Navarro confía en que los ciudadanos “salgan a la calle” para “defender los derechos laborales de los trabajadores” y recordó que la convocatoria de una huelga general “no es el fin ni objetivo ni lo ha sido nunca de los sindicatos” y que viene provocado porque el Gobierno de Rajoy “aún sabiendo lo que hay en la calle no se ha sentado con los sindicatos para dialogar y mejorar la reforma laboral”.
Por su parte, el líder ugetista afirmó que la huelga general del 29 de marzo será “un éxito”, ya que hasta esa fecha, los sindicatos van a hacer su trabajo para concienciar a la ciudadanía de que la “verdadera” intención del Ejecutivo popular con la reforma laboral es “desmantelar el Estado del Bienestar”.
Mientras que la resposable de CCOO en Melilla declinó valorar las críticas sobre la coincidencia de las movilizaciones sindicales con el aniversario de los atentados en Madrid del 11 de marzo de 2004, el líder ugetista calificó de “deleznable” y “miserable” que haya personas que lo comparen.
“En todo este tiempo los sindicatos hemos dado sobradamente muestras de respeto con las víctimas”, dijo y recordó que los agentes sociales “hemos sido parte implicada en la lucha contra el terrorismo”.
Por todo ello, en la concentración de hoy, a partir de las 11:30 horas, en la Plaza de España frente a la Delegación del Gobierno en Melilla, los asistentes guardarán un minuto de silencio en recuerdo a las víctimas del 11–M.
Una huelga “justa y necesaria” contra la reforma
El secretario general de UGT en Melilla, Alonso Díaz, reiteró que la huelga general es “justa y necesaria”. “Es una decisión difícil, pero inevitable desde el punto de vista democrático y constitucional. Es la expresión de la defensa de unas alternativas que el Gobierno conoce y no ha querido atender porque ha ignorado el esfuerzo hecho para alcanzar el acuerdo logrado hace apenas un mes entre patronal y sindicatos para la negociación colectiva”, añadió. Díaz aseguró que el Gobierno central “en un desprecio sin precedentes a lo pactado entre los agentes sociales, ha actuado como si este acuerdo no hubiese existido y ha utilizado el Decreto Ley para imponer una reforma dramática para los trabajadores y trabajadoras de nuestro país”. Díaz, tras haber participado el viernes en la reunión del Comité Confederal de UGT, afirmó que la convocatoria de huelga general ha sido “inevitable” a causa de “los errores del Gobierno”.
“Esta huelga es un ejercicio democrático y constitucional”, aseveró y añadió que es “nuestro derecho y nuestro deber como organizaciones que defendemos los derechos de los trabajadores para poder corregir en profundidad la reforma laboral y enviar un mensaje al Gobierno para que los presupuestos no sigan por este camino”. La reforma laboral “no tiene precedentes en nuestra democracia, con unas medidas tan brutales que nos introducen en un camino desconocido, con unas consecuencias que cambiarán el modelo de convivencia de este país”, apostilló.
“Esta reforma laboral es una ofrenda a las exigencias de los mercados financieros, que el Gobierno reconoce que no va a crear empleo y lo fía a la actividad económica futura, cuando el empleo que se va a generar será precario, con derechos laborales débiles, con bajos salarios y como una renuncia expresa al necesario cambio de modelo productivo”, insistió el líder ugetista.








