Un agente de la Policía Nacional fuera de servicio resultó esencial para frustrar el robo cometido por tres jóvenes en el Centro Comercial Parque Murias, en Melilla. El suceso tuvo lugar la tarde del pasado lunes 29 de diciembre y terminó con la detención de los tres implicados, la recuperación del material sustraído y la intervención de una patrulla policial, todo dentro del marco del Plan Comercio Seguro, activo durante la campaña navideña.
Los hechos se produjeron cuando el vigilante de seguridad de la sala de control observó a través de las cámaras a tres individuos que accedían a un establecimiento del centro comercial. Poco después, los vio salir corriendo con varias prendas de vestir, por lo que dio aviso inmediato al resto de vigilantes, acudiendo él mismo hacia la zona por donde huían los presuntos ladrones.
Durante esa persecución, fue visto por un subinspector de la Policía Nacional que, pese a encontrarse libre de servicio y acompañado por su familia, decidió intervenir y colaborar en la actuación. El agente se sumó a la carrera y presenció cómo uno de los sospechosos era interceptado por el vigilante. En ese momento, el joven intentó agredir al trabajador de seguridad utilizando los ganchos de las perchas que aún llevaba con él.
El policía se identificó como agente en activo y tomó el control de la intervención. Consiguió reducir al agresor, asegurar la escena y recuperar cinco abrigos que conservaban sus etiquetas y los dispositivos de seguridad del comercio. Poco después, un indicativo del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC), que se encontraba desplegado en la zona, acudió al lugar y se hizo cargo del detenido.
El caso no terminó ahí. Mientras se aseguraba al primer implicado, el vigilante logró avistar a los otros dos jóvenes a cierta distancia. Fue entonces cuando el subinspector, vestido con ropa deportiva, aprovechó su apariencia para acercarse sin levantar sospechas. Tras identificarse, consiguió retener a ambos sospechosos hasta que llegaron los agentes del indicativo “Zeta”, que formalizaron la detención.
La responsable del establecimiento afectado reconoció las prendas sin lugar a dudas y las valoró en más de 500 euros. Tras el arresto, los tres detenidos fueron puestos a disposición judicial. Dos de ellos están acusados de un delito de hurto, mientras que el tercero se enfrenta a cargos por robo con violencia e intimidación, así como por amenazas, tras advertir al vigilante: “volveré y ya te pillaré”.
La rápida intervención fue posible gracias a la combinación de vigilancia privada activa, la casual presencia de un policía nacional comprometido con su función incluso fuera de servicio y la movilización inmediata de recursos policiales en el marco del dispositivo preventivo que refuerza la seguridad en estas fechas.
El suceso recuerda otros recientes en los que agentes fuera de servicio han jugado un papel fundamental. Uno de los más destacados fue el de otro policía melillense que, también en periodo de descanso, evitó una agresión machista en plena calle en Málaga, intervención que fue reconocida públicamente por su valentía y diligencia.
La Jefatura Superior de Policía de Melilla ha subrayado la importancia del Plan Comercio Seguro como herramienta efectiva para prevenir delitos contra el patrimonio en áreas de gran afluencia. En ese sentido, valoran de forma muy positiva la coordinación entre vigilantes de seguridad y agentes policiales como parte clave en el mantenimiento del orden y la seguridad ciudadana.
Además, han destacado el compromiso del agente que, pese a estar fuera de servicio, actuó con rapidez, profesionalidad y determinación, contribuyendo así a una intervención eficaz que evitó que el robo se consumara y que pudiera derivar en lesiones o consecuencias mayores.








