Miguel Marín, vicepresidente primero del Gobierno melillense, ha acusado este lunes al diputado del grupo mixto y presidente de Somos Melilla, Amín Azmani, de actuar con “una actitud demagógica” y de mantener una postura “totalmente incoherente” respecto a la Policía Local. Marín criticó que Azmani apoye públicamente a personas que han cargado duramente contra los agentes de este cuerpo, mientras simultáneamente exige al Ejecutivo local el abono de las horas extraordinarias pendientes a los funcionarios policiales.
En rueda de prensa, Marín no dudó en señalar al parlamentario del grupo mixto como un político “acostumbrado a las maniobras propias de un trilero” y cuestionó la credibilidad de sus declaraciones públicas en defensa de los policías. En este sentido, censuró que Azmani se alineara con una persona que ha criticado “de forma extraordinaria e injusta” a la Policía Local (se refería al televisivo Kiko Hernández) y que, tan solo unos días después, elevara en el Pleno una queja sobre el impago de las horas extra a los agentes.
“Este señor, en vez de apoyar a los policías locales, ha apoyado a una persona que ha insultado de manera permanente su trabajo”, reprochó Marín, quien defendió que el Ejecutivo siempre se ha mantenido del lado de los agentes. “No se puede soplar y sorber al mismo tiempo. Este señor lo intenta con esa maniobra, como digo, de auténtico trilero”, denunció el vicepresidente primero, acusando a Azmani de utilizar a los funcionarios públicos como arma política.
Las declaraciones se producen después de que Amín Azmani acusara al Gobierno de la Ciudad de “reírse” de la Policía Local por no abonar aún las horas extraordinarias realizadas por los agentes. En declaraciones recogidas por El Faro de Melilla, el diputado denunció públicamente lo que consideró una falta de respeto a los funcionarios y exigió al Ejecutivo que solucionara “de inmediato” esta situación. El grupo mixto solicitó explicaciones sobre los motivos del retraso y advirtió que la situación afecta al clima laboral dentro del cuerpo.
Marín, sin embargo, tachó de “pura hipocresía política” esa intervención. “Los policías locales deben saber que este personaje es el mismo que se ha puesto del lado de la persona que está insultando el proceder, la profesionalidad y la forma de actuar de nuestros agentes”, insistió, subrayando que el Gobierno mantiene su firme respaldo a la labor de la Policía Local de Melilla.
“El Gobierno de la Ciudad Autónoma siempre defenderá la profesionalidad de nuestros agentes, su compromiso con la seguridad y su buen hacer”, declaró Marín, al tiempo que aseguró que el Ejecutivo trabaja para resolver todas las cuestiones laborales pendientes con los funcionarios “desde el respeto y la seriedad institucional”.
El vicepresidente primero defendió la actuación de la Policía Local frente a las críticas que algunos sectores han vertido en las últimas semanas y lamentó que haya representantes políticos “que pretendan sacar rédito” de ese tipo de discursos. “No se puede jugar a ser defensor de los policías en el Pleno mientras se aplaude y apoya a quienes los están vilipendiando públicamente”, reiteró.
En un tono muy crítico, Marín cerró su intervención asegurando que su Gobierno no tolerará este tipo de “maniobras políticas de doble cara” y que seguirá actuando con responsabilidad y coherencia institucional. “La diferencia entre este personaje y nosotros es clara: este es un Gobierno serio, que apoya siempre a la Policía Local y no utiliza su nombre para obtener titulares fáciles ni confundir a la ciudadanía”, sentenció.
Con esta nueva confrontación política, el cruce de acusaciones entre el Gobierno local y el grupo mixto continúa escalando, esta vez en torno a un asunto especialmente sensible: la defensa del trabajo policial y el tratamiento institucional que recibe por parte de los representantes públicos.







