Melilla va a recibir hoy la visita de una delegación de parlamentarios de la OTAN, compuesta por sesenta representantes de dieciséis países diferentes. El anfitrión será el vicepresidente de ese organismo internacional y senador del PP por Melilla, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, que cuenta con el apoyo de ministerios como el de Interior y Defensa en la organización de un viaje y un calendario de actividades que, sin duda, será del mayor interés para nuestra ciudad.
La presencia de estos parlamentarios de la OTAN en Melilla es de una gran importancia. Primero, porque podrán conocer in situ cuál es la situación real de la ciudad que es frontera sur de la Unión Europea, que es tanto como tratar asuntos como la inmigración y la seguridad del territorio; segundo, porque también tendrán la ocasión de apreciar el grado de preparación, tanto en recursos humanos como materiales, de nuestras unidades de la Comandancia General; y tercero, y no por ello menos trascendente, porque supone un espaldarazo de primer nivel a la soberanía española de esta tierra.
De hecho, medios nacionales se han hecho eco en las últimas semanas del malestar en la prensa marroquí por la visita de estos delegados de la OTAN. Y ya sabemos que todo lo que moleste más allá de la frontera de Beni-Enzar es que se está en la buena dirección en cuanto a la protección de nuestra soberanía. Solo por ese aspecto del viaje, ya merece la pena que estén en la ciudad, donde permanecerán hasta mañana sábado.
Hay que resaltar también aquí el buen hacer del senador Gutiérrez Díaz de Otazu, profundo conocedor de cómo funciona y de los entresijos de la OTAN por su etapa como general de División del Ejército de España, además de su experiencia posterior tras ser nombrado miembro de la Asamblea Parlamentaria de la Alianza Atlántica, de la que actualmente es vicepresidente. Llevaba mucho tiempo tratando de que esta visita saliera adelante y, al final, lo ha conseguido. Por eso es justo reconocerle su empeño, su empuje y su trabajo pico-pala hasta lograr el objetivo.
El presidente Imbroda también ha resaltado el valor tanto político como logístico de esta presencia y ya ha planteado públicamente su deseo de poner sobre la mesa de estos parlamentarios el histórico debate sobre si Ceuta y Melilla están o no bajo el paraguas protector de la OTAN. Un asunto éste que aparece en los medios de comunicación de forma recurrente y que pone de manifiesto posiciones encontradas entre los expertos que afirman que sí y aquellos que aseguran que no.








