La cuenta de X (antes Twitter) de El Faro de Melilla publicó el lunes un desafortunadísimo comentario que, si bien pretendía reflejar la convivencia como norma en la celebración de los festejos patronales, resultó estar fuera de lugar. Por ese motivo, el tuit fue retirado en cuanto se tuvo constancia de su existencia por parte de la dirección del periódico, que también pidió disculpas a todas las personas que se hubieran podido sentir ofendidas por el tenor del citado post.
Horas después, sin embargo, vimos que CpM rápidamente aprovechó esa monumental metida de pata de El Faro para tratar de culpar al Gobierno melillense de la publicación del tuit. Es decir, creyeron erróneamente que se había subido a nuestra cuenta una publicidad institucional con ese mensaje tan poco edificante. Y, claro, inmediatamente acusaron a Imbroda de "pasar líneas rojas", entre otras cuestiones como "basta de usar dinero público y las instituciones para faltar al respeto a los melillenses".
Pero no se limitaron a ponerlo en X, aún cuando la publicación había sido retirada, sino que también lo llevaron a Facebook, en este caso concreto por parte de la diputada Cecilia González. A ella, directamente, la directora de este medio le envió un largo whatsapp explicándole y dándole detalles de lo que había sucedido y asumiendo por completo la responsabilidad de lo sucedido. Es decir, ni era una publicidad institucional de la Ciudad Autónoma ni nada que tenga que ver con el Gobierno. Sin embargo, a la hora de escribir este editorial, CpM no ha dado marcha atrás y mantiene su tuit como si no se les hubiera facilitado toda la información correspondiente a este lamentable asunto.
Es un ejemplo claro de cómo se puede llegar a politizar todo en esta ciudad y cómo, aún sabiendo que las cosas no son como ellos las plantean, se empecinan en mantenerlo a capa y espada, a pesar de ser conscientes de que están propagando un bulo. El Faro de Melilla ha cumplido con su obligación: retiró el tuit, pidió perdón y dio explicaciones a quienes lo estaban utilizando de forma falaz.
Además, hemos dejado claro nuestro firme compromiso de que situaciones como la vivida este lunes pasado no vuelva a producirse. El Faro de Melilla es un periódico claramente posicionado a favor del respeto, la tolerancia, la convivencia y el contribuir en la medida de sus posibilidades a que esta sociedad melillense siga siendo un referente de interculturalidad para el resto de España, e incluso de Europa.








