
Los melillenses rompieron el partido en el segundo cuarto con un parcial de 14-25
El Melilla acumula su tercera victoria consecutiva tras derrotar a domicilio al Lobe Huesca (76-84). El conjunto visitante se sobrepuso a la importante baja de Héctor Manzano, debido a un problema físico en la espalda, y salió victorioso en un duelo en el que dominaron durante la mayor parte del choque. No obstante, tocó sufrir en los instantes finales, puesto que el equipo oscense remontó en el último parcial y se llegó a poner por delante a cuatro minutos de la conclusión.
La igualdad fue la nota predominante en un primer cuarto de alto ritmo de juego y elevadas anotaciones, tal y como se esperaba merced a la evolución ofensivo de ambos conjuntos en las últimas jornadas de la Adecco Oro. Los aficionados pudieron disfrutar de un baloncesto de gran nivel, puesto que los dos equipos se preocupaban más de conseguir canastas que de defender.
El rebote, la transición rápida y la anotación fueron las armas del Melilla. Las penetraciones de Salva Arco estaban haciendo mucho daño a un Peñas que, a pesar de no llevar la iniciativa, se mantenía a flote en el marcador merced al gran acierto en el tiro mostrado por los oscenses. La primera manga concluyó con empate a 27 puntos.
No obstante, el guión del partido fue otro para los pupilos de Gonzalo García de Vitoria en el segundo parcial, en el que lograron imponer su mayor potencial ofensivo, de la mano especialmente de los buenos porcentajes en el lanzamiento de Marco Suka y la buena dirección de José Antonio Marco. A estos se les unió el poderío de McKeither. Hicieron que poco a poco la diferencia fuera aumentando a favor del Melilla. A los dos minutos Salva Arco distanciaba a los visitantes (27-33). Posteriormente, un triple de Marco Suka situaba la máxima diferencia a favor del cuadro norteafricano 41-52, coincidiendo además con el tiempo de descanso. El Peñas carecía en estos instantes de intensidad defensiva, además de no encontrar el camino a canasta, solo había conseguido anotar doce puntos en nueve minutos del segundo parcial.
El tercer cuarto comenzó con errores e imprecisiones por parte de los dos conjuntos. Devries seguía estirando la diferencia y los locales habían perdido cuatro balones, por lo que la bronca de Navarro fue monumental. Wachsmann puso de nuevo la máxima diferencia a favor del cuadro melillense (45-60).
El técnico local trataba de arengar a los suyos, para hacer que la diferencia cayera de los diez puntos, algo que consiguieron los locales a dos minutos para la conclusión del tercer parcial. Dos tiros libres de Montañana colocaron el 61-68 en el electrónico.
El Peñas Huesca puso toda la carne en el asador en el tercer parcial. En el recuerdo estaba muy presente todavía la remontada de hace una semana ante el Palencia, aunque evidentemente el potencial del equipo de la Ciudad Autónoma era mayor que el de los palentinos. Aún así, el 63-70 con el que comenzaba el periodo definitivo hacia albergar esperanzas y los primeros compases permitieron hacer creer que la gesta era posible. El Peñas había mejorado sustancialmente en defensa.
Un triple de Knutson acercaba a los oscenses en el marcador a solo tres puntos (67-70). El conjunto local estaba mostrando un gran acierto desde la línea exterior en los momentos decisivos del choque y un nuevo lanzamiento de tres de Franklin hacia sentir a Melilla el aliento de Lobe Huesca en el cogote (70-71). Nuevamente Franklin, con una canasta de dos, ponía de nuevo las tablas en el marcador (72-72) a falta de cuatro minutos para un final de partido de alto voltaje. Había vértigo a la victoria, porque en estos instantes a ambos contendientes les costaba un mundo anotar. Y un nuevo triple de Herrero situaba con un punto por encima al Peñas (76-75), haciendo inútiles las tres canastas consecutivas de Romero.
No obstante, cuando peor estaban las cosas para los visitantes, salió a relucir la experiencia visitante. Los tres equipos estaban ya en bonus y el acierto desde los tiros libres resultó determinante, además de un robo de balón que acabó con canasta de Romero y, con un 75-79, el Melilla pudo respirar después de muchos minutos. La diferencia fue insalvable para un Lobe Huesca que se desfondó en los dos últimos minutos.
Gonzalo García: “Debo felicitar a mis jugadores por su trabajo”
El técnico del Melilla Baloncesto, Gonzalo García se mostró satisfecho con el trabajo de sus jugadores ante un equipo como Huesca: “No sé nos puede pedir más. Debo felicitar a mis jugadores. No ha sido un partido brillante. La victoria ha sido mérito de Melilla, en ningún caso demerito de un Huesca que ha hecho un gran partido”.
El técnico melillense quiso destacar la concentración de sus jugadores en un choque muy complicado: “Lo más importante es hacer lo que sabes. En el juego interior no teníamos las manos rápidas. Hemos tenido miedo al rebote ofensivo y a pesar de que es un viaje muy largo, estamos encantados y contentos”.
Con este resultado los melillenses se colocan entre los mejores equipos de la LEB.
.jpg)







