Este agosto está siendo todo un mes lleno de concienciación y juego. Los melillenses de todas las edades están pudiendo conocer la importancia de cuidar el medio ambiente de la mano de todo un abanico de actividades para fomentar la conservación de la biodiversidad local.
La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza, junto a las empresas Talher y La Casa del Detalle, han organizado el gran juego de la biodiversidad. Una iniciativa llena de risas, retos y premios dirigida a toda la familia.
A lo largo de 4 ediciones y en horario de 17:00 a 20:00 horas, los participantes de esta actividad han podido aprender sobre el medio ambiente y sus secretos mientras se divertían jugando.
El gran juego de la biodiversidad es un juego de la oca a tamaño real, aquí llamado el "juego de la gaviota"; donde cada casilla es un juego diferente. Junto con el juego de memoria en cadena, estos juegos tienen temáticas relativas a la biodiversidad melillense.
Los jóvenes participantes han tenido preguntas y explicaciones relativas a animales y plantas situadas en el entorno de Melilla. Además, se ha querido hacer un especial hincapié en el estado de conservación de cada ejemplar, animal y vegetal, para que los niños supieran cuales están protegidos, cuales en peligro de extinción y cuales son especies invasoras, como el caso del cangrejo azul.
En definitiva, una actividad formativa para que los más jóvenes tomen conciencia de conservar la biodiversidad local.
En declaraciones a El Faro la bióloga y coordinadora del juego, Lucía Rubio, se ha mostrado entusiasmada por la respuesta que ha tenido esta actividad a lo largo de agosto, así como por los profundos conocimientos de los más pequeños en lo relativo a la biodiversidad.
"Cada año se apuntan más, pero también saben más".
No sólo niños, pues Rubio ha confirmado que muchos padres se interesan por las explicaciones y los juegos, llegando incluso a aprender más que sus hijos.
"Es muy bonito ver como las nuevas generaciones están cada vez más concienciadas".
Juegos
La de esta tarde ha sido la última edición, después de todo un mes recorriendo las playas de la ciudad autónoma.
Este gran juego de la biodiversidad comenzó el pasado 9 de agosto en la playa de San Lorenzo, para continuar el día 15 en la Ensenada de los Galápagos. El domingo 17, el gran juego de la biodiversidad se trasladó a la playa de la Hípica y hoy ha concluido en la playa del Hipódromo.
Toda una aventura que para Lucía Rubio ha sido toda una suerte. Una estrategia que sigue calando en las nuevas generaciones de melillenses.
Campañas
Las playas de Melilla vienen acogiendo este mes diferentes campañas de concienciación medioambiental.
Los talleres de reciclaje, suponen un punto de transformación de botellas, latas y tapones en pequeñas obras de arte como tiburones, barquitos o trampas marinas hechas a base de residuos.
Los niños se divierten junto a los monitores en unos talleres de manualidades enfocados en la reutilización de materiales de plástico y cartón, transformando diferentes objetos reciclados en juguetes muy variados.
La próxima edición tendrá lugar este domingo 31 de agosto, en la playa de los Cárabos, en horario de 11:00 a 14:00 horas.
‘Una playa sin colillas’ es otro taller que cuenta con el objetivo de concienciar a la población sobre la necesidad de recoger las colillas y no dejarlas abandonadas en las playas debido al muy negativo impacto ambiental que suponen.
Para ello, se instalan puestos en las distintas pasarelas de acceso a las playas en las que se van a repartir ceniceros de playa a los ciudadanos. A la salida de la playa, a los ciudadanos que hayan utilizado los ceniceros y vacíen su contenido en el puesto, se les obsequiará con bolsas reutilizables de algodón para la compra de frutas y verduras, con lo que se pretende que se consuman menos bolsas de plástico.
Otro taller, con los Eco Rescatadores, consiste en un cuentacuentos, ‘Ariel y el secreto de la playa’, para aprender sobre el valor del cuidado de las playas y de las criaturas que la habitan.
Con un formato dinámico y participativo, con interacción constante con los niños asistentes, se realizarán una serie de talleres con actividades lúdicas y educativas, como son la búsqueda de tesoros ecológicos -residuos abandonados- a través de pistas para los niños. Al final se clasificará la basura por materiales y se enseñará el uso correcto de los contenedores.
‘Que no toque el suelo la basura’ será otro taller. En él, con un paracaídas y bolas que simulan residuos, los niños jugarán a mantener el mar limpio de forma simbólica y divertida.
Juegos de agua refrescantes, pequeñas dinámicas con globos de agua y relevos acuáticos pensados para combatir el calor sin perder el componente educativo. También habrá un taller de interpretación marina, una actividad artística y pedagógica en la que se pretende que se aprendan los códigos de las banderas de playa, las diferencias entre los tipos de medusas y la repercusión del comportamiento humano sobre el mar, entre otras.
Finalmente, de la mano de Sibila Teatro, está una iniciativa que ya se ha hecho en otras ocasiones y con la que se pretende que las familias participen en paseos teatralizados por el Paseo Marítimo, desde La Hípica a San Lorenzo, en los que se dan a conocer de manera lúdica y entretenida la historia y características fundamentales de nuestras playas, así como su biodiversidad.
Las rutas se realizan cada viernes a las 20:00 horas y están enfocadas al público familiar. La última ruta, del próximo viernes 29 de agosto, tendrá en cuenta la inclusión y será ofrecido por un intérprete de signos, por lo que se invitará a la comunidad sorda. Con una duración de unos 75 minutos aproximadamente, los interesados en participar en estas rutas tienen que inscribirse de forma gratuita en data-original-string="bhbPLliZpK5e/rHDoXcwjQ==5fafItcOvhzVnB+D3BNNbYksy3tsFJohLy3C78dbjgGnPQ=" class="apbct-email-encoder" title="Este contacto ha sido codificado por Anti-Spam by CleanTalk. Haz clic para decodificar. Para finalizar la decodificación, asegúrate de que JavaScript está activado en tu navegador.">me***********@gm***.com
Cada año, esta iniciativa despliega un calendario repleto de actividades veraniegas pensadas para toda la familia. Desde los pequeños hasta papás y mamás que terminan tan metidos en los juegos como sus hijos. Y todo para concienciar sobre el medio ambiente, la biodiversidad y el reciclaje, todo ello con una sonrisa (y algo de protector solar).
Melilla Recicla
La campaña Melilla Recicla se reactiva este mes con el objetivo de objetivo fomentar la conciencia ecociudadana en Melilla a través de la investigación, la reflexión y la acción centrada en la gestión de los residuos de envases ligeros.
Como proyecto de educación ambiental, se aspira a promover la reflexión y concienciación sobre los desafíos específicos en Melilla en materia de residuos tanto a nivel local como global y motivar a los participantes a contribuir en las posibles soluciones.
Este enfoque en los residuos sirve como punto de partida para abordar otras preocupaciones socioambientales de la vida cotidiana de la población.
Entre el 25 de julio y el 29 de agosto, se viene instalando una carpa informativa en puntos de acceso a las distintas playas donde, a través del diálogo, juegos y otros recursos de apoyo, se informará a los usuarios de playa de las buenas prácticas en el entorno en el tratamiento de los residuos.
El objetivo es que los residuos que se generen durante el disfrute de las playas (envases de plástico, latas y bricks, que van al contenedor amarillo, o papel y cartón, que en menor medida también hay a veces en las playas y van al contenedor azul) se depositen en las isletas ecológicas de las playas y se reduzca el impacto negativo de basura en el litoral, tanto para los usuarios como para los ecosistemas y la diversidad local.
Esta actividad se va a llevar a cabo todos los jueves, viernes, sábados y domingos del mes de agosto de 11:30 a 15:00 y de 17:00 a 20:00 en todas las playas de la ciudad.
Este proyecto se apoya en los llamados R-Facilitadores, cuyo equipo está recibiendo la capacitación necesaria para abordar sus responsabilidades con confianza y seguridad.
Además, Melilla Recicla no sólo se trata de gestionar residuos, sino de educar a futuros educadores para conseguir así una ciudadanía más responsable y comprometida con el medio ambiente.
Esta campaña tiene un presupuesto de 25.000 euros a cargo de Ecoembes.







