A pie de calle: se nos acaban las rebajas en Melilla y las calles han dejado titulares de todo tipo: desde el que se gasta 400 euros “porque total, había que renovar vestiditos”, hasta el que asegura que solo compra en rebajas “como un deporte de resistencia”. Otros directamente confiesan que no sabían ni que había descuentos, así que se les pasó la fiesta. Dependientes dicen que se vende menos que el año pasado, pero entre los que van de rebajeros profesionales y los que van de despistados profesionales, está claro que aquí cada melillense vive las rebajas a su manera… ¡y con mucho estilo!







