Un inmigrante falleció el 6 de enero, al parecer, por un infarto tras ser conducido desde el CETI de Melilla para su expulsión. La Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, ha iniciado una investigación sobre el fallecimiento en Barcelona del inmigrante que el pasado 23 de diciembre llegó a territorio nacional tras cruzar la frontera entre Melilla y Marruecos. Este martes y miércoles la institución ha cursado una visita al CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros), donde tuvo lugar el suceso. Sin embargo, la Oficina de la Defensora del Pueblo ha aclarado que la inspección que realiza en esas instalaciones no tienen una relación directa con el fallecimiento del inmigrante. La visita, ha explicado, forma parte de los recorridos periódicos que la institución lleva a acabo a los nueve CIE que están operativos en la península. De hecho, con esta última visita ya son tres las realizadas a las instalaciones de Barcelona.
La muerte que investiga la Oficina del Defensor del Pueblo tuvo lugar en la noche del pasado 5 de enero. El fallecido, un ciudadano de Guinea Conakry, se encontraba en el CIE de Barcelona al que había sido trasladado desde Melilla. El inmigrante había entrado ilegalmente en la ciudad días antes y fue conducido a la península para proceder a su expulsión. Por eso había sido conducido al CIE de Barcelona, donde falleció el 5 de enero, al parecer, por un paro cardiaco.
A pesar de que la visita de la Oficina del Defensor del Pueblo al CIE de Barcelona no guarda una relación directa con el suceso, la institución ha señalado que su investigación es una prioridad puesto que se trata de una muerte que ha tenido lugar en un área de privación de libertad. Por ese mismo motivo, ha señalado la Oficina del Defensor del Pueblo, hay otra investigación abierta por el fallecimiento de una inmigrante a mediados de diciembre en el CIE de Madrid, al parecer, por meningitis. Señalan desde la institución que la apertura de una instrucción es el procedimiento habitual en estos casos.








