• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
lunes 21 de septiembre de 2026   - 01:25 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Noticias

El Rastro no solo vende, también acoge

Los comerciantes que perdieron sus tiendas encuentran en el mercadillo -de los martes y jueves- su última oportunidad de supervivencia

Por Ángela Ríos
17/07/2025 15:48 CEST
El Rastro no solo vende, también acoge
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro
Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Cada martes y jueves, cuando el sol aún no ha calentado del todo las calles del centro de Melilla, comienza el ritual: los comerciantes del Rastro montan sus puestos con la destreza de quien lleva décadas haciéndolo, desplegando un universo de colores, tejidos y pequeños tesoros que aguardan a sus dueños.

El primer tramo es territorio sagrado. Aquí están los puestos numerados, protegidos por una arboleda que funciona mejor que cualquier aire acondicionado. ‘Ni el aire acondicionado’, me dice uno de los vendedores, ‘esto es todo natural’. Los árboles dibujan sombras generosas sobre vestidos de 8 euros, zapatos de marca dudosa y bragas que se venden a cinco por un euro.

‘Cinco bragas, un euro’, grita el vendedor de turno. ‘Cinco bragas, un euro’. Es el mantra del mercadillo, esa cantinela que se repite como una oración laica mientras las manos tocan las telas, sopesan los precios y evalúan si merece la pena. Muchos de los que hoy venden en el Rastro antes tenían tienda. Como el caso de Abdelhadi, que regentaba una tienda de decoración en la calle García Cabrelles.

La crisis lo llevó a echar el cierre, pero no a abandonar su oficio. ‘Doce euros nada más’, responde cuando se le pregunta por el alquiler del puesto. ‘Pero martes y jueves, ¿eh?’. El resto de la semana lo dedica a buscar mercancías. Comerciante sigue siendo, aunque sin comercio. Como él, decenas han encontrado en el Rastro un salvavidas. Porque el Rastro no solo vende: acoge.

Es un refugio para quienes no pueden asumir los precios desorbitados de los locales del centro. Y, a decir verdad, no les va nada mal. Fawzi, vicepresidente de la Cooperativa Melilla, saluda como si fuese el alcalde de este pequeño reino de toldos. ‘Yo soy Fawzi el guapo’, bromea, orgulloso. Y explica cómo lograron montar los puestos los martes y jueves tras un año de lucha: ‘Si no fuera por estos dos días, ya nos habríamos dado de baja’. La Cooperativa Melilla, una de las tres que operan en la ciudad, agrupa a la mayoría de vendedores. ‘Los lunes y miércoles estamos en el SEPES, pero no se vende. No merece la pena’, confiesa Fawzi.

Los martes y jueves, en cambio, el comercio cobra vida. Justo enfrente, Salvador, otro veterano, recuerda con nostalgia: ‘antes se podía vivir del mercado. Trabajábamos todos los días. Ahora, martes, jueves y sábado’. La explicación es sencilla y dolorosa: sin turismo, sin frontera, sin clientela marroquí, no hay negocio. ‘Melilla no es Madrid ni Barcelona.

Aquí el comercio vivía de esa frontera, y ahora esa ecuación está rota’, dice con resignación. Pero no todo son lamentos. Fawzi defiende con energía lo que el Rastro representa: "Aquí hay mucho ambiente, dan vida al centro". Y es cierto. Cuando el Rastro se monta, el centro se anima. La gente sale, pasea, compra, charla. El resto de la semana, las persianas bajadas y los carteles de “Se alquila” cuentan otra historia. "El centro está muerto", dice Fawzi sin rodeos. El Rastro, en cambio, es movimiento, es vida. "En el mercadillo la gente regatea, está acostumbrada", dice Salvador.

Yasí es. Las mujeres tocan las telas, preguntan, negocian. "Pues mira, te doy dos, te doy uno". Es un trato directo, humano, de los que ya casi no se ven. Sin embargo, el presente impone límites. "Dos sujetadores, cuatro bragas, dos pantalones... no da para más", dice Salvador, que antes podía llenar su puesto y ahora tiene que medir el stock.

El mercado, que antes era un medio de vida diario, se ha reducido a tres medias jornadas. El Rastro resiste, sí, pero con las uñas. Algunos comerciantes han sabido adaptarse. Otros sobreviven. Y algunos, simplemente, han tenido que marcharse.

La gran pregunta es: ¿qué futuro le espera al mercadillo? ¿Volverán los tiempos en que la frontera traía multitudes? ¿O el Rastro se irá apagando poco a poco como una reliquia de otro tiempo? Mientras tanto, cada martes y jueves, el ritual continúa. Los comerciantes despliegan sus mesas. Los clientes llegan, con sus necesidades y sus euros contados. Y el Rastro sigue siendo ese espejo donde Melilla se mira y se reconoce. Porque el Rastro es mucho más que un mercadillo.

Es memoria, es tradición, es supervivencia. Es encuentro. Es identidad melillense. Y mientras haya personas como Yamina buscando ropa para sus hijos, María tras sus botones especiales, o Fawzi defendiendo su puesto con una sonrisa, el Rastro seguirá ahí, aferrado con terquedad a la vida.

Como dice Salvador: “El mercadillo siempre ha sido mercadillo. Siempre se ha ganado y siempre se ha vivido”. Y mientras se pueda, ahí estarán.

Tags: ComerciantesmercadilloRastro

RelacionadoEntradas

Marín afirma que Feijóo hace más por Melilla que el Gobierno de Sánchez
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

Marín afirma que Feijóo hace más por Melilla que el Gobierno de Sánchez

hace 24 minutos
Imbroda recibe al JEME tras presidir el 106 aniversario de La Legión
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

Imbroda recibe al JEME tras presidir el 106 aniversario de La Legión

hace 25 minutos
La Guardia Civil organiza su primera jornada de convivencia motera en Melilla este domingo
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

La Guardia Civil organiza su primera jornada de convivencia motera en Melilla este domingo

hace 27 minutos
Jóvenes de Melilla podrán participar en la XVI edición de Young Business Talents
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

Jóvenes de Melilla podrán participar en la XVI edición de Young Business Talents

hace 41 minutos
Melilla gestionó 136 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos en 2025
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

Melilla gestionó 136 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos en 2025

hace 49 minutos
Guelaya asegura que Melilla no avanza en movilidad sostenible
La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

Guelaya asegura que Melilla no avanza en movilidad sostenible

hace 59 minutos

Lo más visto

  • Interior ya busca terrenos en Melilla para la construcción de un nuevo centro para inmigrantes
    La mercería es uno de los puestos más demandado en el mercadillo del Rastro

    Interior ya busca terrenos en Melilla para la construcción de un nuevo centro para inmigrantes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Melilla y La Legión, una simbiosis con 106 años de historia

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La jornada transcurre sin incidentes en la frontera pese a los mensajes en redes desde Marruecos

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El Gobierno quiere desalentar las avalanchas a Ceuta y Melilla desde las redes sociales

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Delegación confirma que se trabaja para construir un CATE en Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023