Cuando el destino llama, más vale estar preparado. Y eso es exactamente lo que le pasó a Mario Jiménez Jiménez, de apenas 17 años, quien pasó de estar tranquilamente en clase de matemáticas a convertirse en el nuevo Mister Fiestas Patronales Melilla 2024, tras el cese de Ismael Carralero Martínez, que se encontraba trabajando en Holanda.
“Me pillaste en clase de matemáticas. No se te va a olvidar lo que estaba explicando el profesor”, recuerda Mario entre risas sobre la llamada que cambió su vida. Él pensaba que sería el segundo, el suplente, el que se quedaba cerca. Pero como dice Eva, una de sus entrenadoras: “Cuando uno va por el camino, la energía... todo pasa por algo”.
En la gala habían empatado en puntuación. El voto del presidente del jurado inclinó la balanza hacia Ismael. Pero los giros inesperados también forman parte del espectáculo. Y ahora, le toca a Mario.
El chico ya venía con disciplina de serie: desde los 13 años practica artes marciales. Esa base le ha dado seguridad, respeto, constancia. Y ahora, con la ayuda de Eva y Manolo —dos veteranos entrenadores del mundo de los certámenes—, está transformándose de karateka en modelo, entre consejos de pasarela, lecciones de presencia y charlas filosóficas en la peluquería Margar.
“Él ya viene de competir”, dice Manolo. “Eso le da una ventaja brutal”. Aun así, hay retos. Uno de los más cómicos surge cuando intentan cambiarle el look por uno más “dandy italiano”. Las fotos de prueba no tienen desperdicio. “¡Madre mía! Rollo italiano total”, exclaman sus entrenadores. Mario, sin embargo, lo tiene claro: “Me gusta llevar el pelo a mi manera”. Eva sonríe, pero no cede: “Tiene que ser camaleónico. Si un diseñador te pide algo, tú tienes que adaptarte”.
Entre bromas y correcciones, Mario también recibe una serie de consejos que podrían ser el manual no oficial de Mister España: cuantos más estilos domines, mejor; hay que mantener la actitud y saber gestionar el estrés; en una foto, lo importante es estar, y estar bien posicionado; y por último, no beber. Eso, Mario lo cumple con gusto: “No me gusta el alcohol”.
A su favor, Mario tiene algo que el tiempo no perdona: juventud. Con casi 18 años, tiene margen de sobra para crecer en el mundo de la moda. “Tienen una vida por delante”, dice Eva. “En este mundillo, eso también vende”.
El próximo 23 de julio viajará a Tenerife para representar a Melilla en el certamen Miss y Mister España Internacional. Una semana de convivencia, solidaridad, pruebas, fotos, y sobre todo, muchas ganas. Visitarán residencias, limpiarán playas, colaborarán con protectoras de animales... y competirán. Porque, como dice Eva, “esto ya es un regalo. Representar a tu ciudad no tiene precio. Lo importante es que lo disfrute”.
Y es que Mario no solo representa a una generación joven que se lanza a por sus sueños. También demuestra que en Melilla hay potencial de sobra para brillar en cualquier escenario. “Entre chicos hay más colegueo, más buen rollo”, asegura Manolo. “Vais a disfrutar aunque vayáis a por todas”.
“Voy con la única intención de ganar. Miedo no tengo ninguno”, dice Mario con una sonrisa segura. Porque a veces, cuando la vida te interrumpe en mitad de una clase de matemáticas, lo mejor que puedes hacer es decir “sí”, ponerte de pie y salir a comerte el mundo.








