Las obras de mejora en la red de abastecimiento de agua en Reyes Católicos, en Melilla, han quedado paralizadas temporalmente, según ha informado la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), que responsabiliza a la Ciudad Autónoma de los retrasos. El organismo asegura que los cambios introducidos por el Gobierno local en el proyecto original obligan a modificar el contrato, lo que ha forzado la interrupción de los trabajos.
En una nota de prensa, la CHG explica que, tras haber adjudicado su parte del proyecto, se encontró con que la Ciudad Autónoma había ejecutado modificaciones relevantes para reducir el tamaño de los sectores y facilitar el control de caudales y la localización de fugas. Estos ajustes afectan al modelo hidráulico contratado inicialmente, exigiendo casi duplicar el número de sectores y cambiar el tipo de arquetas y su equipamiento. Según la Confederación, estos cambios requieren tramitar un modificado del proyecto, conforme a la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas.
La CHG subraya que la Ciudad Autónoma estaba al tanto de esta situación y había dado su conformidad, como quedó reflejado en las actas de la comisión de seguimiento del convenio entre la Administración General del Estado y el Gobierno melillense, celebrada el pasado 17 de diciembre de 2024. En este contexto, el organismo lamenta “que una vez más el consejero de Medio Ambiente falte a la verdad en sus declaraciones públicas y trate de confundir a los ciudadanos melillenses”.
Por otro lado, la CHG recuerda que el Estatuto de Autonomía de Melilla atribuye a la Ciudad Autónoma las competencias exclusivas en materia de abastecimiento y saneamiento de agua, independientemente del convenio de colaboración vigente entre ambas administraciones. Entre las actuaciones contempladas en este acuerdo destaca la ampliación de la planta desaladora (IDAM) de Melilla, que ha supuesto una inversión de más de 28 millones de euros y ha permitido aumentar su capacidad de producción de 15.000 a 23.000 metros cúbicos diarios. No obstante, la puesta en funcionamiento del cuarto bastidor sigue pendiente por falta de potencia eléctrica.
Ventura desmiente a la CHG
El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza de Melilla, Daniel Ventura, hace días que salió al paso de esas afirmaciones, desmintiendo que la Ciudad Autónoma introdujera un “reformado” del proyecto. Según explicó recientemente en declaraciones recogidas por El Faro de Melilla, Ventura acusa a la CHG de incumplir lo acordado en las actas relacionadas con la desaladora y ha amenazado con llevar el asunto a la justicia. “No vamos a aceptar que se intente responsabilizar a la Ciudad Autónoma de lo que es un incumplimiento de la Confederación. Tenemos las actas que lo demuestran y no dudaremos en acudir a los tribunales si es necesario”, advirtió.
El consejero sostiene que las intervenciones realizadas por la Ciudad Autónoma antes del inicio de las obras de la CHG fueron necesarias para evitar tener que levantar posteriormente zonas asfaltadas, y niega que esto supusiera una alteración sustancial del proyecto. Ventura considera que el problema radica en la falta de coordinación por parte del organismo de cuenca y rechaza que se pretenda “ocultar la ineficacia de la gestión de la CHG culpando al Gobierno local”.
Incidencias en la desaladora
Mientras tanto, la CHG ultima la recopilación de documentación pendiente para la entrega formal de la desaladora a la Ciudad Autónoma, responsabilidad que incluye el mantenimiento y explotación de la instalación. No obstante, el organismo muestra su preocupación por las “numerosas incidencias y anomalías” detectadas últimamente en la planta, para las que asegura no encontrar una causa concreta.
El cruce de reproches entre ambas administraciones eleva la tensión institucional en torno a un asunto clave para la ciudadanía, como es el suministro de agua potable, y abre un nuevo frente que podría acabar dirimiéndose en los tribunales.









Las Ineptitudes y desidias de Ventura y cia. Prometieron hasta q la metieron y una vez metida q más dá con la prometida. No queríais sopa? Pues a tres tazas por cabeza. Disfrutad de lo borreguil votado