En el marco del Día Internacional contra el Acoso Escolar, que se celebra cada 2 de mayo, CSIF Educación ha lanzado un contundente llamamiento a las autoridades educativas para actuar de forma urgente frente a la preocupante situación de los centros escolares de Melilla. El sindicato exige una reducción inmediata de las ratios en las aulas, más apoyo al profesorado y el fortalecimiento de los equipos de orientación educativa como medidas esenciales para combatir el acoso escolar, un problema que golpea con especial dureza al alumnado melillense.
Los datos son claros y preocupantes. Según el informe PISA 2022 de la OCDE, el 12,6% de los estudiantes de Melilla afirma sentirse acosado con frecuencia, lo que supone prácticamente el doble de la media nacional, situada en un 6,5%. Este dato convierte a Melilla en la región con mayor índice de acoso escolar en España. Para CSIF, estas cifras no dejan margen a la indiferencia y requieren acciones contundentes que no pueden seguir postergándose.
El sindicato subraya que la reducción de alumnos por aula no solo mejora el rendimiento académico, sino que también contribuye de forma directa a disminuir los conflictos, mejorar la convivencia y fortalecer la disciplina en los centros educativos. “Está demostrado que un menor número de estudiantes permite generar entornos más propicios para el aprendizaje, donde los docentes pueden atender mejor a cada alumno y actuar de forma preventiva ante posibles situaciones de violencia”, sostiene CSIF.
Junto a la bajada de ratios, CSIF reclama el refuerzo de las plantillas docentes y, en particular, de los orientadores y orientadoras. Actualmente, según denuncia el sindicato, los equipos de orientación educativa afrontan una sobrecarga que les impide atender adecuadamente todas las necesidades del alumnado. Para CSIF, estos equipos son claves para detectar de forma temprana los casos de acoso y darles respuesta eficaz. Reclaman, además, que los departamentos de orientación estén presentes en todos los centros, dotados del personal necesario para trabajar con todo el alumnado y asesorar en las tareas de tutoría.
Otro de los puntos críticos señalados por CSIF son los actuales protocolos de convivencia escolar, a los que considera excesivamente burocráticos y lentos. “La burocracia acaba siendo un obstáculo que impide aplicar soluciones inmediatas frente a situaciones de violencia en las aulas”, lamentan desde el sindicato. CSIF reclama procesos más ágiles y eficaces que permitan proteger de forma efectiva a los estudiantes víctimas de acoso.
El sindicato también destaca la importancia de la formación específica del profesorado. Reclaman que esta preparación se realice dentro del horario lectivo y se centre en proporcionar herramientas prácticas para prevenir, identificar y actuar frente a los casos de acoso escolar. En esta línea, CSIF ha puesto en marcha la plataforma gratuita “CSIF Ayuda Profes”, que ofrece a los docentes recursos para afrontar distintas problemáticas educativas, incluyendo el bullying, así como estrategias de intervención y prevención.
La preocupación de CSIF no es nueva. En fechas recientes, el sindicato denunció públicamente la saturación que sufren los centros de Secundaria en Melilla, donde, según señalaron, “no cabe ni un alumno más”. Este contexto de hacinamiento agrava los problemas de convivencia y limita la capacidad del profesorado para atender las necesidades de los estudiantes. Para CSIF, la falta de recursos humanos y materiales repercute directamente en el bienestar de los alumnos y en la calidad del proceso educativo.
Finalmente, CSIF hace un llamado al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, responsable directo de la educación en Melilla, para que escuche las demandas del profesorado y adopte medidas urgentes. “El acoso escolar es un problema que nos interpela a todos y que solo puede abordarse desde un enfoque interdisciplinar, en el que participen docentes, orientadores, psicólogos y personal sanitario”, destacan desde el sindicato. Además, recalcan la importancia de prestigiar la autoridad del profesorado y garantizar el respaldo jurídico necesario para que puedan ejercer su labor con garantías.
El sindicato insiste en que el compromiso con la educación debe estar por encima de los vaivenes políticos. “No podemos permitirnos seguir ignorando los problemas estructurales que afectan a nuestro sistema educativo, porque el coste lo pagan cada día miles de estudiantes que acuden a clase con miedo”, concluye CSIF, que este 2 de mayo ha querido poner en el centro del debate público la necesidad de proteger al alumnado y dignificar la labor docente.








