Melilla es una ciudad que está llena de personajes ilustres y personalidades que dejaron huella en la historia de la ciudad, ya sea por sus habilidades como periodista (como Cándido Lobera), como militar, como político o como actor. Este es el caso de José Tallaví, quien fue uno de los ilustres de la ciudad autónoma.
Biografía
José Francisco Ildefonso Tallavid Villalobos nació en Melilla el 18 de noviembre de 1876. Hijo de un exiliado político fue en esta ciudad donde transcurrió su primera infancia. Hacia 1892, es decir cuando tenía 16 años, se inició en las artes interpretativas en el popular Café de Chinitas en Málaga, desarrollando su carrera de actos en pequeñas compañías y teatrillos ambulantes.
Muy pronto destacó en este arte, presentándose en Madrid en el teatro de La Comedia, con el estreno de la obra ‘Las Flores’. El cronista de la época que firmaba ‘Cócholis’ dice del actor: “En esta obra, tenía Tallaví un papel de empeño y serias dificultades, que supo sortear y salvar con admirable buen sentido, destacando vigorosamente su personalidad artística”.
José Francisco Ildefonso Tallavid Villalobos, escogió como nombre artístico el de José Tallaví y así se le ha conocido siempre. Muy posiblemente, cuando José Tallaví triunfaba por los escenarios de la Península, su padre prestaba servicios de cabo de vara en Melilla. Los mayores éxitos alcanzados por Tallaví fueron representando a personajes de Ibsen, Calderón y Guimerá.
Hay que destacar que Tallaví, cuando fue designado para interpretar el personaje del hijo en la obra ‘Espectros de Ibsen’, se recluyó en un sanatorio psiquiátrico para estudiar la enfermedad que sufre el protagonista; y a la hora de su muerte, pidió un espejo para contemplar la expresión de un moribundo.
Obras y etapas
José Tallaví interpretó, entre otros, el personaje central de las obras Realidad, Las Flores, Las Vírgenes locas, Hamlet, El Cardenal, Espectros, El Místico, Tierra Baja, etc, siendo calificado como el mejor actor de Europa, destacando sobre todo por sus personajes de Ibsen.
Independientemente de sus actuaciones en España, Tallaví en 1908, llevó el teatro a todos los países de habla hispana: Chile, Argentina, Méjico, Perú y Ecuador. Fue objeto de numerosos homenajes de los melillenses, orgullosos del paisano ilustre que paseó su melillismo por donde fue.
En el año 1913 actúa en el Teatro Reina Victoria de Melilla con éxito sin precedentes. Es de señalar que entre los años 1910 y 1925 Melilla fue calificada como ‘la Capital Cultural del Norte de África.
El General Arraiz de la Conderena, propulsor de las excavaciones en el Cerro de San Lorenzo fue el que dispuso que una de las principales calles de la ciudad se denominase Actor Tallaví.
Hoy, la calle ha sido repartida y es conocida, en orden desde la Plaza de España a la frontera con el vecino reino, con los siguientes nombres: Avda. García Valiño, Actor Tallaví, Gral Polavieja y Gral. Astilleros.
José Tallaví falleció en Madrid el 20 de febrero de 1916 a los 39 años de edad, entre el dolor popular, en la cúspide de la gloria y confesándose hasta el final ‘Hijo de Melilla’.
En el año 1968, una Asociación Cultural dedicada al teatro toma el nombre del ilustre actor. Su fundador, autor del presente trabajo, decidió denominarla Agrupación Artística Tallaví.