El viceconsejero de Medio Ambiente, Guillermo Merino, y sobre todo la titular de Recursos Humanos, Katty Muriel le convencieron para que depusiera su actitud. Un hombre de unos 35 años se subió ayer a la cúpula del Palacio de la Asamblea de Melilla, una de las partes más altas, para pedir trabajo ante la situación “desesperada” en la que se encuentra.
Los hechos se produjeron en torno a las 11:00 horas, cuando se estaba celebrando una sesión ordinaria, la última de la legislatura, lo que generó cierta confusión en el interior del Salón de Plenos.
El hombre aprovechó para subir a lo alto un andamio instalado alrededor del El viceconsejero de Medio Ambiente, Guillermo Merino, y sobre todo la titular de Recursos Humanos, Katty Muriel le convencieron para que depusiera su actitudPalacio de la Asamblea para llevar a cabo las obras de rehabilitación de la fachada del edificio.
Esta persona, que llevaba un cartel en el que describía su difícil situación personal y laboral, lo desplegó utilizando para ello uno de los tubos del andamio, al que posteriormente se ató él las manos. En su desesperación, reclamó la presencia de la viceconsejera de Recursos Humanos, Katty Muriel, que se encontraba en el pleno, y que subió, por el interior, hasta la parte alta del edificio, acompañada por el viceconsejero de Medio Ambiente, Guillermo Merino, que junto a Muriel trataron de convencer al joven padre para que depusiera su actitud.
Merino, incluso se asomó a uno de los ventanales para tratar de que esta persona le diera la mano.
Según relató a Efe la propia Muriel, ha visto a través de un hueco en la fachada al hombre, al que conoce porque ella misma le ha ayudado en alguna ocasión, con la cara tapada y en una situación “desesperada”.
Muriel consiguió finalmente convencer al hombre de que depusiera su actitud –la de intentar arrojarse al vacio–, para lo cual entabló con él una conversación amigable, donde entre otras cosas le comentó que estaba embarazada.
El joven padre de familia, según el comunicado de prensa remitido por la Ciudad Autónoma, está bajo la atención especializada de los servicios de Bienestar Social.
Hasta la puerta del Palacio de la Asamblea se desplazó una dotación de bomberos y varias unidades policiales.
El consejero de Seguridad Ciudadana, Ramón Antón, que se encontraba en su escaño, también subió a interesarse por lo que estaba sucediendo, tras ser informado por un policía local.
Repercusión en el Pleno
El incidente trascendió en la sesión del Pleno de la Asamblea, ya que el secretario general del PSOE, Dionisio Muñoz, instó a los diputados del PP, ante el revuelo, a ir a ver lo que estaba ocurriendo, ya que, además, había un grupo de trabajadores protestando con un pancarta en la que se podía leer “Padres de familia en paro piden ayuda”.
Ante este comentario, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, recriminó al socialista que la competencia de empleo en la ciudad depende del Gobierno central, frase que a su vez le reprochó el portavoz cepemista, Mustafa Aberchán, quien acusó a Imbroda de hacer un comentario de este tipo ante el “drama” que suponía tener a una persona subida en el andamio.
El presidente melillense aclaró que para nada había frivolizado con la situación, sino que únicamente había respondido al comentario “jocoso” de Muñoz.