• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
jueves 4 de junio de 2026   - 05:26 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Sociedad

Los gitanos de Melilla son diferentes

por Salvador Ramírez
28/12/2010 20:15 CET
alt

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

No pierdan el tiempo en pantochadas como marginación o segregación del pueblo gitano, al menos en Melilla. Déjense de cipotadas porque los gitanos melillenses son ejemplo fundamental de integración desde hace décadas y lo único que piden es lo que piden todas las asociaciones de gitanos o payos, colaboración institucional para sacar adelante una serie de proyectos de los que va a disfrutar toda la sociedad melillense, proyectos que, además, refuerzan el patrimonio cultural de la propia comunidad gitana y a los que tienen acceso cualquiera porque las puertas de la casa de un gitano siempre están abiertas... así como sus corazones.
Aquí, en Melilla, habida cuenta de la perfecta simbiosis social, no hay gitanos o payos. Bueno, sí que los hay, pero se hablan con los ojos y se entiende sin pactos, o sea, se llevan a las mil maravillas y –a Dios o lo que sea, gracias– prolifera el mestizaje, un mestizaje basado en el amor y en mutuo interés de conocer culturas, en principio, lejanas y, en la realidad, comunes. Juanma y Reme son ejemplo de esta tendencia y particular idiosincrasia que puede constatarse en pocos sitios más que en la norteafricana y sugerente ciudad de Melilla.
Paco Carmona, amigo e integrante de la Directiva de la Comunidad Gitana de Melilla es, por supuesto, gitano pero también ciudadano pedáneo –como todos los melillenses– que gusta de disfrutar de cuatro cervezas, cinco bromas e infinitos momentos de amistad: “Gitanos o no, en este caso sí, nos encanta convivir en paz, ser felices con nuestros paisanos, compartir costumbres y sentirnos, como todos los melillenses, orgullosos de esta fabulosa comunidad de seres humanos...y, si nos podemos cantar una bulería, a Dios gracias”.
Manolo Carmona regenta una tienda de modas en la Avenida del Rey. Es un joven que vive la vida día a día, sin perder de vista su negocio que maneja a las mil maravillas su mujer de confianza, Cristina Guerrero. Viaja mucho, sobre todo para ver corridas de toros. Con su amigo Agustín, deleita la miel de la vida a poquitos, disfrutando pero sin hartazgos; es cabal, flamenco y cercano. “Esto es lo principal, ser cercano, ser accesible seas quien seas, rico o pobre, payo o gitano”. Es cierto, el gitano melillense, el gitano de la Barraca de San Francisco, donde a diario caen un par de botellas de escocés y un aluvión de bulerías, es ser humano entrañable, que pide ser querido y se deja querer.
Es una comunidad olvidada por los fundadores del estatus autonómico melillense que se calló en su momento –antes éramos cristianos, musulmanes, hebreos e hindúes– y no se les llevó a filas en el reconocimiento de la cultura gitana como integrante y protagonista de la entre cultura local pero, como la rueda que les emblemaniza, no dejaron de rodar los gitanos de Melilla y, con perseverancia, como esos rucios que hace siglos arrastraban sus carretas de tránsitos inacabables, de Rumanía hasta el último rincón del Algarve protugués, con esa paciencia, ya tienen signos de identidad en la sociedad melillense.
De una noche involvidable en ‘La Barraca’ de Batería Jota recuerdo los ojos de una preciosa gitana que brillaban como dos diamantes y herían como dos lanzas guerreras de los ejércitos del mismísimo Alejandro Magno pero, sobre todo, evoco el tono de hermandad, la calidad del arte gitano y ‘La Barraca’, una especie de Albaizín en un continente enfrentado por las aguas a las cuevas de la ciudad de La Alhambra. Aquellos ‘sacais’ de mi gitana siguen fundidos a fuego a los míos.alt

RelacionadoEntradas

Imran Morales

El Colegio de Abogados impulsará un nuevo Turno Especializado en Menores

hace 9 horas
La ludoteca también organiza talleres para las familias.

Pequeños Magos abre las inscripciones para el curso 2026-2027 y prepara un mes de junio lleno de talleres creativos

hace 20 horas
Imran Morales

El catedrático Nicolás Olea alerta de los riesgos de los plásticos y químicos en la vida cotidiana

hace 1 día
La Encuesta

La Encuesta | ¿Tiene ganas de que llegue el verano, o prefiere la época de frío?

hace 2 días

Juventudes Socialistas celebra su mayor presencia en la dirección federal tras el XXVII Congreso de JSE

hace 3 días

‘Miradas Cruzadas’ analiza las complejas relaciones entre España y Marruecos desde ambas orillas del Estrecho

hace 4 días

Lo más visto

  • Melilla

    El Imserso convoca subvenciones para atención a mayores y personas con discapacidad

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Expulsan a un sargento de la Legión tras encontrarle una pistola ‘fantasma’ en un cajón

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El SUP descarta la reapertura del paso de Farhana para la OPE

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Jesús Andújar convierte en libro las cicatrices invisibles que le dejó el Covid-19

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Diez detenidos en la frontera de Melilla por reclamaciones judiciales en vigor

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023