• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
domingo 19 de abril de 2026   - 12:31 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Sociedad

Morillas, riqueza cultural, artística y humana de Melilla

por Salvador Ramírez
16/12/2010 21:05 CET
alt

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Presumo –porque puedo– de ser amigo de don Eduardo Morillas. Sí, sí, el pintor que vive en la calle de Ledesma con su adorada Francis en la calle de Ledesma, aquella que desemboca en la plaza de una heroína poco conocida en su tierra, Doña Adriana, la mujer del oficial almacenista que cayó fulminado en el Sitio del Sultán y que asumió las labores y responsabilidades de su difunto, masacrado esposo. Eduardo nada tiene que ver con aquellos episodios del siglo XVIII.
La vida artística del señor Morillas nace cuando se asocia a otro de los grandes, don Victorio Manchón, viajaron a tierras madrileñas y Victorio se quedó por aquellos páramos para desembocar en Asturias y Eduardo regresó a Melilla para firmar una creativa trayectoria con los pinceles en ristre.
El pintor desciende cada día desde el primer castillo de Melilla, primer recinto, –“siempre soñé con vivir en Melilla la Vieja”–, dice y se marcha al ‘Barrio de los Pintores’, flanqueado por Querol y Duquesa de la Victoria. Marcha a la calle Fortuny para trabajar en la casa que poblaron Juan Guerrero Zamora y su familia. Allí tiene taller, cocina, lienzos, caballetes y mini-exposición. Pero, sobre todo, tiene cariño. Eduardo celebra la llegada de los amigos con una cervecita, un zumo o un cigarrillo –él no fuma pero lo consiente– indulgente para celebrar un alto artístico en el camino del curioso.
Está muy cerca de la plaza de toros. Es que el señor Morillas es taurino por antonomasia. Cada Corpus, agarra el todo terreno desde su Ojíjar residencial –temporalmente– para desembocar en el coso taurino granadino. Nunca va ligero de equipaje porque siempre, siempre, lleva una libreta, un lapicero y una digital para captar detalles. La colección de carboncillos ‘en directo’del pintor melillense no tiene precio. Es tremenda. También lleva los episodios taurinos a la acuarela. Mi casa es grandísima exposición de la vertiente taurina de don Eduardo Morillas.
Con este pintor se llega a saber qué significa la inspiración artística. En una de sus últimas muestras, celebrada en el Club Marítimo, la temática era exclusiva: Flores, pero flores modestas, como él. Claro, sus amigos, sabedores de la riqueza de sus marinas en acuarela y sus manchas semi-abstractas, nos preguntábamos “¿qué le pasa a Eduardo, que está pintando flores?”. El maestro de pinceles tiene en la provincia granadina un chalecito –también tan modesto como él y Francis– con muchas flores y decidió: “Jamás he pintado flores, ahora voy a hacer una exposición basada en flores”. Hombre de poca debilidad y muchísimo entusiasmo, lo consiguió.
Y luego está el factor humano. Es una delicia sentarse en un banco del ‘Pueblo’ con Morillas y un magisterio gratis que te forma en la historia de Melilla y de sus gentes. Cuando habla de aquella privilegiada hornada de melillenses cultos: Miguel Fernández, uno de ellos, de esas tertulias que se celebraban en casa de Miguel o en su semi-ático de Fortuny, se te ponen los pelos de punta. La cultura estaba viva y pasaba de rincón a rincón del inmueble y, siempre bajo la vigilancia de un buen vaso de güisqui, un olor a distinción humeaba en las estancias de ese bello rincón de calles ensoleradas. Y todo era improvisado, según te pillara el cuerpo o las seseras.
Ha sido docente fundador de la Escuela ‘Tierno Galván’, antes Escuela de Dibujo del Ayuntamiento de Melilla y hoy sigue enseñando. ¿Qué enseña fuera del centro?: Humanismo, amistad, ternura y vida. El señor Morillas ha dejado de ser profesor de todos para convertirse en catedrático de unos pocos que tenemos la inmensurable fortuna de compartir con el maestro minutos y amistad. Olé mi pintor, olé Eduardo Morillas.altaltaltaltalt

RelacionadoEntradas

El Gobierno distribuye 179,8 millones para combatir la violencia de género, incluída para Melilla

hace 4 minutos
El ministro de Transportes, Óscar Puente.

El Gobierno refuerza las ayudas al transporte con nuevas medidas que incluyen a Melilla

hace 11 minutos
Ambas instituciones se reunieron la pasada semana.

La CIM valora de forma positiva la visita institucional de entidades ceutíes a Melilla

hace 22 minutos
Promesa organizará una Feria Outlet el próximo miércoles.

Promesa impulsa una nueva Feria Outlet para dinamizar el comercio local

hace 46 minutos
El ferry Rusadir de Baleària será sustituído de forma temporal por el buque Hypatia de Alejandría.

El ferry Hypatia de Alejandría sustituye temporalmente al Rusadir en la línea Málaga-Melilla

hace 54 minutos
Melilla lidera el ranking de fraude al seguro en España. Foto:Europapress

Melilla lidera la tasa de fraude al seguro en España con un 11,66%

hace 1 hora

Lo más visto

  • Galería fotográfica de la XII Carrera de la Legión en Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Iñaki Pena y Hana Hadi, ganadores en 25 km

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La nueva Escuela Infantil Dolores Bartolomé deberá tener una plantilla de 61 profesionales

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Melilla triunfa con una Africana que fue gran fiesta

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Melillenses y foráneos se vuelcan con la XII edición de ‘La Africana'

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023