Vox Melilla ha señalado hoy lo que califica como una gestión “negligente y cortoplacista” de los recursos públicos en la ciudad. Según la formación, dirigida por José Miguel Tasende, el Gobierno local destina importantes presupuestos a la construcción de infraestructuras que, una vez inauguradas para la foto, quedan rápidamente abandonadas debido a una política de “cero mantenimiento”.
“No comprendemos cómo se puede invertir una cantidad tan elevada del dinero de todos los melillenses en proyectos que, en apenas unos años, desaparecen ante nuestros ojos por la falta de cuidado”, critican desde Vox. La formación advierte que este modelo de gestión supone un doble perjuicio para la ciudadanía: primero financian la obra y, después, observan cómo su inversión se deteriora por la desidia administrativa.
Para ilustrar esta situación, Vox Melilla ha puesto el foco en varios ejemplos concretos que, según la formación, evidencian un “ciclo de despilfarro” en la ciudad.
Entre ellos, la desembocadura del Río de Oro es un proyecto de recuperación fluvial que, a pesar de los anuncios de limpieza y restauración, continúa siendo un foco de suciedad y abandono. Según Vox, el cauce no cuenta con un mantenimiento que garantice condiciones óptimas y tampoco cumple con los requisitos ecológicos previstos en su planificación inicial.
Otro caso destacado son las fuentes del Cargadero del Mineral. Las fuentes ornamentales situadas frente a la histórica locomotora se encuentran fuera de servicio o en un estado de deterioro avanzado, convirtiéndose en estructuras vacías que afean uno de los puntos turísticos más importantes de la ciudad. Vox también señala que, recientemente, los alcorques han generado costes adicionales derivados de la falta de mantenimiento preventivo.
El géiser del Parque Forestal Juan Carlos I, que debía ser un atractivo central del pulmón verde de Melilla, se ha convertido, a juicio de la formación, en un símbolo de ineficacia. La estructura permanece inactiva y carece del mantenimiento técnico necesario para su correcto funcionamiento, desaprovechando un recurso que podría mejorar la experiencia de los visitantes y vecinos.
Frente a esta situación, Vox Melilla reclama al Ejecutivo local un cambio radical en la planificación de las inversiones. “No basta con ejecutar la construcción; cada proyecto debe contar con un plan de mantenimiento serio y con presupuesto asignado”, señalan desde la formación. Tasende ha subrayado que continuarán denunciando el estado de estas infraestructuras hasta que se garantice que el dinero público se destina a proyectos duraderos y no a “maquetas a escala real” que se degradan al mes de su inauguración.
El portavoz de Vox ha insistido en que Melilla no puede permitirse seguir derrochando recursos mientras que las necesidades básicas de los barrios continúan sin atenderse. Tasende ha recordado que muchas obras recientes presentan deficiencias a corto plazo: asfaltados que no duran un año, restauraciones de fachadas que no superan los tres años y otras actuaciones que, según Vox, demuestran la falta de previsión y mantenimiento por parte del Gobierno local.
En su valoración, Tasende ha insistido en que la política de inauguraciones rápidas sin seguimiento posterior “supone un perjuicio directo para los ciudadanos”, que pagan por obras que no cumplen con los objetivos de servicio y durabilidad. Para Vox, la clave reside en garantizar que cada inversión pública contemple la conservación y uso sostenido de las infraestructuras, de manera que la ciudad obtenga beneficios reales y permanentes de los recursos destinados por el Gobierno local.
Con estas críticas, Vox Melilla vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar la estrategia de planificación y mantenimiento de la inversión pública, instando a que los proyectos no solo se construyan, sino que se gestionen y conserven con eficacia. La formación insiste en que este cambio es imprescindible para que Melilla deje de sufrir el “despilfarro” de fondos públicos y se pueda garantizar la funcionalidad y durabilidad de los servicios que se ofrecen a la ciudadanía.









Miguelito,deja de hacerte fotos y disfruta de tu jubilación que ya no estás para eso.Y a ver si te acompaña tú amigo Imbroda al que ya le toca también.