Javier Diego, secretario y coordinador parlamentario de Vox Melilla, denunció este 2 de julio el "caos asistencial" que atraviesa el Hospital Universitario de Melilla (HUME), señalando como causas la avería del sistema de climatización en el edificio nuevo, un colapso informático que ha bloqueado el acceso a analíticas y pruebas radiológicas, y como novedad del día, la falta de agua en el centro.
La avería del aire acondicionado en el nuevo edificio hospitalario está obligando a plantear el regreso temporal a las antiguas instalaciones quirúrgicas, cerradas desde hace seis meses. Según Vox, los profesionales llevan más de cuatro meses advirtiendo de esta situación sin que se haya tomado ninguna medida, y alertan del riesgo que corre la aparatología médica ubicada en una zona de quirófanos donde el sol incide directamente durante toda la tarde.
La formación considera inadmisible que se valore usar unas instalaciones cerradas durante medio año sin que, presuntamente, hayan sido revisadas por mantenimiento, prevención de riesgos laborales y control técnico. "Hacer parches sobre la marcha en instalaciones en desuso solo demuestra la desesperación y la falta de un plan de contingencia serio", recalcó Diego.
A este problema se suma el fallo informático que ha impedido al personal sanitario acceder con normalidad a analíticas, pruebas radiológicas y otros datos clínicos esenciales para el diagnóstico de los pacientes. Vox advierte de que este apagón digital amenaza con dilatar aún más las listas de espera en la ciudad.
La formación recuerda que ya alertaba desde noviembre de que el traslado al nuevo hospital se estaba haciendo de forma precipitada, con el objetivo de inaugurar las instalaciones antes de que estuvieran plenamente preparadas. "Los hechos están demostrando, desgraciadamente, que nuestras advertencias eran fundadas", señaló el secretario de Vox Melilla.
Desde la formación exigen explicaciones inmediatas a Ingesa y al Ministerio de Sanidad, además de soluciones urgentes que garanticen condiciones adecuadas tanto para los profesionales como para los pacientes. "La sanidad de Melilla no puede seguir siendo víctima de la improvisación, la falta de previsión y una gestión deficiente que contrasta escandalosamente con las promesas de modernidad con las que se vendió este centro", concluyó Diego.








