El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, aseguró que la falta de agua que viene arrastrando desde hace días el Hospital Universitario de Melilla se debe a que sus depósitos no tienen capacidad suficiente para abastecer a un centro de este tamaño, y no a un corte anómalo del suministro municipal. Ventura respondió así a un comunicado del hospital que acusaba a la ciudad autónoma de cortar el agua por la noche, una práctica que, según el consejero, se lleva haciendo en Melilla desde hace muchos años.
El consejero explicó que el centro cuenta con dos depósitos: uno que recoge el agua de la red general y otro que almacena el agua ya tratada por la planta de ósmosis, que es la que se distribuye por todo el hospital. Según Ventura, la avería no está en el suministro que llega desde la ciudad, sino en la capacidad de esos depósitos para acumular reservas suficientes.
Antes de que se conociera el comunicado del hospital, personal médico del centro había trasladado a la consejería su preocupación porque los depósitos habían quedado completamente vacíos. Ventura relató que se puso en contacto con el gerente del hospital, Alberto, y que ambos coincidieron en la gravedad de la situación, ya que ese mismo día había 28 personas pendientes de recibir diálisis.
El consejero cuestionó que el hospital haya tardado en dar la voz de alarma. Recordó que existe un escrito remitido por el centro hace dos días a la jefatura de recursos hídricos, reclamando explicación por los cortes nocturnos, pero que no se comunicó el problema de los depósitos vacíos hasta que la situación ya era crítica.
Como solución inmediata, la consejería y la gerencia del hospital acordaron que la ciudad autónoma aportará cubas de agua para llenar los depósitos durante los próximos días, mientras se mantenga la incidencia. Ventura precisó que este refuerzo ya se ha puesto en marcha y que las cubas están llenando los depósitos de forma paralela al agua que llega por la red.
De manera paralela, técnicos de la consejería se reunirán con personal técnico del hospital para revisar el problema de fondo y determinar si los depósitos actuales son suficientes o si el centro debe ampliar su capacidad de almacenamiento, tal y como hace, según Ventura, cualquier comunidad de vecinos para disponer de reservas durante varios días.
El consejero apuntó que el proceso de ósmosis, necesario para obtener agua de la calidad que requiere un hospital, conlleva una pérdida de varios litros por cada litro que finalmente se aprovecha, lo que exige un mayor volumen de reserva del habitual en otros edificios.
Ventura defendió que el corte de agua durante la noche no es una situación nueva, sino una práctica que se realiza en Melilla desde hace muchos años, y atribuyó la escasez de horas de suministro a las infraestructuras hidráulicas pendientes: la red de distribución no está completamente renovada, falta la línea eléctrica para la planta desaladora y el cuarto módulo de esta, con una inversión de 30 millones de euros, permanece averiado desde enero de 2025. Según el consejero, estas actuaciones corresponden a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y al Ministerio para la Transición Ecológica, mientras que la ciudad autónoma ha invertido ya 5 millones de euros en reparaciones de la desaladora.
Ventura dirigió sus críticas más duras hacia la delegada del Gobierno, a quien atribuyó el comunicado del hospital. El consejero consideró "una incongruencia" que la delegada acuse a la ciudad de cortar el agua por la noche cuando, a su juicio, es ella la responsable de que ese suministro no mejore, al depender de su departamento la línea eléctrica de la desaladora y las obras pendientes de la Confederación.
El consejero calificó el comunicado del hospital de "muy agresivo" y con "mala baba", y sostuvo que su intención era "manipular y calentar a la opinión pública". Ventura afirmó además que la delegada "ya no sabe qué hacer más para intentar seguir sentada donde está".
Ventura también se refirió a un vídeo que circula mostrando agua turbia saliendo de un grifo del hospital, e indicó que técnicos han revisado la incidencia y que corresponde a un problema de la instalación interna del centro, no de la red municipal. El consejero cerró su intervención pidiendo tranquilidad a la ciudadanía y asegurando que la consejería mantendrá el aporte de cubas de agua el tiempo que sea necesario hasta resolver el problema de fondo en el hospital.








