El jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino, es el encargado de coordinar con el Gobierno, y en concreto con el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, la fecha del viaje de Felipe VI a Ceuta y, previsiblemente, a Melilla. La visita, anunciada por el presidente Pedro Sánchez sin fecha concreta, supondría la primera vez que un Rey pisa las dos ciudades autónomas desde que Juan Carlos I lo hiciera en 2007, un precedente que en Rabat ya se invoca como advertencia.
Villarino, al frente de la Casa del Rey desde febrero de 2024 y principal asesor del monarca, vivió y trabajó casi cuatro años en Marruecos. Entre agosto de 2013 y junio de 2017 fue jefe adjunto de misión y ministro consejero en la Embajada española en Rabat, de facto el número dos de la representación diplomática, lo que le dio un conocimiento directo de una relación bilateral marcada por Ceuta y Melilla, el Sáhara Occidental, la inmigración y la seguridad.
A su regreso a Madrid, el entonces ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, lo nombró jefe de gabinete, cargo que mantuvo con Josep Borrell y con Arancha González Laya. Con esta última gestionó en 2021 uno de los episodios más delicados con Rabat: la entrada en España de Brahim Gali, líder del Frente Polisario, para recibir tratamiento médico. Villarino coordinó su llegada a la base aérea de Zaragoza y declaró como investigado ante el juez que instruyó el caso, aunque la causa fue archivada. Aquel episodio derivó semanas después en la entrada masiva de miles de personas en Ceuta desde Marruecos.
Encontrar fecha para el viaje de Felipe VI no será sencillo. El 23 de este mes se celebran elecciones legislativas en Marruecos y, en las semanas posteriores, se conformará el nuevo Ejecutivo de Rabat, actualmente una coalición de tres partidos. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que se reunió con el Rey el 6 de agosto, aseguró que el Monarca le trasladó personalmente su intención de viajar, aunque matizó que ocurrirá "cuando se den las condiciones".
Sánchez ya defendió la semana pasada, en su entrevista de arranque de curso en la Cadena Ser, que existen "argumentos y razones" para que Felipe VI visite por fin ambas ciudades, algo que no ha hecho ni como Rey ni como Príncipe de Asturias. El propio presidente recordó que él ya ha viajado a Ceuta en varias ocasiones desde que gobierna. La última presencia de la Casa Real en un enclave fue la de la princesa Leonor, a bordo de un buque atracado en el puerto ceutí en junio de 2025.
El anuncio del viaje ha sido recibido con frialdad en el Palacio Real marroquí, verdadero centro de decisión de la política exterior del país, según ha informado Público. Rabat no ha emitido ninguna declaración oficial, pero el malestar se ha filtrado a través de una prensa afín al trono y de algunos círculos políticos, que ya hablan de una "provocación" capaz de reavivar la crisis entre los dos países.
Entre esas voces figura Yahya Yahya, presidente del comité que reivindica la "liberación" de Ceuta y Melilla, que calificó el eventual viaje de provocación explícita hacia los marroquíes. Otros medios digitales marroquíes han apuntado en la misma línea, sin llegar a comprometer una posición oficial de la Casa Real alauí.
El aviso llega en un momento especialmente delicado. Además de coincidir con la campaña de las elecciones legislativas del día 23, el anuncio se produce poco más de un mes después de la entrada masiva de migrantes que desbordó Ceuta a finales de julio y que, según la ONG Caminando Fronteras, dejó 145 fallecidos en la frontera y sus aguas. En 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía viajaron a Ceuta y Melilla, Marruecos llamó a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, que permaneció fuera 65 días como gesto de protesta diplomática.








