La Nao Victoria permanecerá en la ciudad una semana. El lunes podrá ser visitada por los melillenses que quieran descubrir las sorpresas que el buque guarda a bordo, donde la tripulación les espera para dar la vuelta al mundo. La Nao Victoria, que atracó en Melilla el pasado miércoles, podrá ser visitada por los melillenses a partir del lunes. Ayer la tripulación y el vicepresidente de la Fundación Gaselec, Gustavo Cabanillas, dieron la oportunidad a los medios de comunicación de descubrir algunas de las sorprendentes historias que guarda el buque a bordo, pero ahora es el turno de los melillenses. “Es una oportunidad única e irrepetible”, afirmó Cabanillas, sobre todo para los dos melillenses que serán elegidos para participar en el viaje de vuelta de la nao a Cartagena el día 15 de octubre.
El vicepresidente de la Fundación Gaselec recordó que el plazo para participar en el concurso finalizará el día 8. Los aspirantes deben tener conocimientos de navegación, requisito indispensable pues pasarán a formar parte de la tripulación del barco y colaborarán con las tareas propias durante la travesía.
El responsable del proyecto Melilla de la Fundación Nao Victoria, José Luis Hernández Rovira, destacó que el buque honra la historia de España, que en el siglo XVI estaba en la cresta de la ola en navegación marítima. La única competencia existente era Portugal y tras el Tratado de Tordesillas la única opción de España para conseguir las apreciadas especias de la Isla Moluca era buscar una ruta, navegando hacia el oeste, para evitar las aguas de dominio portugués.
Así, Fernando de Magallanes inició su empresa, tras recibir el apoyo de Carlos I, y partió del puerto de Sevilla en 1519. Con la travesía completada por la nao tres años después, España aumentó su prestigio al crear las cartas de navegación del Pacífico que se utilizan hoy día.
La hazaña de Magallanes y Elcano tiene en sí un sin fín de historias y anécdotas que los melillenses podrán descubrir, si visitan el buque en la Marina Seca del puerto deportivo Noray. La misión de la Nao Victoria se centra en dar a conocer todos los detalles y honrar así la historia de la navegación de España.
La réplica de la nao, que ahora se podrá ver en Melilla, emuló la gesta de Magallanes y Elcano entre 2004 y 2006. Durante la ruta llevaron a los rincones del mundo su historia, la de España, y también se encontraron con sorpresas como en las islas Hawai. Según explicó Hernández, los libros de texto escolares aseguran que las islas fueron descubiertas por los ingleses y la tripulación de la Nao Victoria les demostraron con documentos históricos que, ciertamente, fueron los españoles.
¿Por qué el barco es de color negro? ¿Dónde dormía la tripulación? ¿Por qué la nao tiene forma de peonza y carece de quilla? ¿Cómo se construían los barcos en el siglo XVI? ¿Qué comía la tripulación? ¿Por qué muchos marineros morían durante la travesía? ¿Por qué eran tan importantes las especias? Todas estas preguntas serán respondidas por la tripulación de la Nao Victoria sólo si los melillenses acuden al puerto deportivo a disfrutar de la historia de España.
Esta réplica fue construida para la Expo de Sevilla en el 92, tras una ardua investigación, al no existir planos, de legajos, pergaminos y dibujos de la época. Una vez finalizada la Expo, quedó olvidada, pero un grupo de promotores sevillanos decidió rescatarla para que la historia más brillante de España no muera en el olvido.
A bordo del buque los visitantes podrán disfrutar de una exposición donde también se explica cuál fue el destino de la nao Victoria original, tras volver de las Filipinas al puerto de Sevilla. Según explicó Hernández, fue llevada a los astilleros del Cantábrico y en un nuevo viaje transoceánico se perdió en el Atlántico.










