A las 11:00 horas, los jugadores de la escuadra de nuestra ciudad salieron del Javier Imbroda rumbo al campo de césped artificial para realizar un duro entrenamiento. Por la noche continuaron con la defensa. El Melilla FS cumple su quinto día de pretemporada y lo hace con una doble sesión muy intensa, ya que por la mañana, a las 11:00 horas, los jugadores salieron del pabellón rumbo al campo de césped artificial Fernando Pernías, más conocido como el Tesorillo, donde estuvieron durante una hora realizando un trabajo de resistencia con una intensidad y un volumen muy altos, a los que había que sumar las altas temperaturas.
Una vez finalizado el trabajo sobre el césped sintético volvieron al pabellón, para realizar un pequeño circuito en el gimnasio, concretamente trabajaron en varias máquinas con el 50 por ciento de la fuerza máxima que se calculó el otro día. Pasadas las 13:00 horas finalizó la primera sesión, con todos los jugadores bastantes desgastados.
En la sesión nocturna, a las 21:00 horas, los hombres de Quique Soto continuaron con el trabajo del pasado miércoles, con la defensa, donde nuevamente entró en liza el balón, aunque se notó el cansancio en algunos jugadores, ya que la sesión matinal dejó a varios con pocas fuerzas.
Para la jornada de hoy, solo se ejercitarán por la mañana en el pabellón de deportes Javier Imbroda Ortiz, aunque será una sesión de carácter físico.
La buena noticia para los jugadores del representante melillense dentro de la Segunda División de Fútbol Sala es que disfrutarán de un día y medio de descanso, puesto que hasta la matinal del lunes no volverán a entrenar, por lo que aprovecharán para cargar las pilas.
Hugo fue el único que se ejercitó al margen del grupo durante algunos instantes, al tener molestias en los gemelos.









