El Club Voleibol Melilla logró este fin de semana una de esas victorias que dejan huella, imponiéndose en una de las pistas más complicadas de la Superliga Masculina: la del Pamesa Teruel. Los melillenses se impusieron por 1-3 en un partido muy disputado, en el que la entrega, la capacidad de reacción y la solidez defensiva fueron clave para sumar tres puntos de oro. Tras el encuentro, el técnico del CV Melilla, Salim Abdelkader, ofreció sus impresiones valorando de forma muy positiva el triunfo, reconociendo la dificultad del rival y la capacidad de su equipo para sobreponerse a los momentos complicados del partido.
“Una victoria con mucho valor, porque ellos empezaron jugando a un altísimo nivel, rozando la perfección en muchos momentos del primer y segundo set. Nos costó mucho encontrar nuestro juego, sobre todo al inicio, donde no supimos incomodarlos ni con el saque ni con nuestra defensa”, reconoció Abdelkader. El primer set fue claramente favorable a los turolenses, que impusieron su ritmo desde el principio. Sin embargo, el conjunto melillense no bajó los brazos y poco a poco fue encontrando su sitio sobre la pista. En el segundo parcial, el equipo norteafricano resistió los envites locales y supo esperar su momento.
“En el segundo set supimos tener paciencia, esperar hasta los puntos finales. Aprovechamos algunos errores de ellos en ataque y eso nos permitió igualar el partido”, explicó el técnico. Este cambio de dinámica fue clave para que el CV Melilla empezara a crecer en el encuentro. A partir del tercer set, el equipo mostró una versión mucho más sólida, especialmente en defensa y en el saque, elementos fundamentales para frenar a los jugadores más determinantes del Pamesa Teruel. Salim Abdelkader destacó la evolución de su equipo en defensa como uno de los factores decisivos del encuentro. Aunque el ataque no brilló como en otras ocasiones, el técnico valoró especialmente el esfuerzo colectivo y la implicación de todos los jugadores.
“No fue nuestro mejor día en ataque, pero conseguimos contrarrestar eso con una defensa muy comprometida y un juego colaborativo muy sólido. Supimos frenar a sus mejores jugadores, incomodarlos con el saque, y eso nos permitió tomar ventaja en los siguientes sets”, afirmó. El tercer y cuarto set fueron la confirmación de la capacidad del CV Melilla para crecer durante el partido, adaptarse al rival y corregir errores sobre la marcha. A pesar de comenzar el cuarto parcial algo dubitativos, los melillenses volvieron a reaccionar a tiempo para cerrar el partido con solvencia.
“El cuarto set lo empezamos un poco flojos, pero supimos mantenernos, corregir y encontrar los momentos para frenar a sus jugadores más determinantes. Fue un partido complicado, en el que no estuvimos del todo cómodos, pero eso hace que esta victoria tenga aún más valor”, sentenció el entrenador. Esta victoria refuerza la moral del equipo melillense, que continúa firme en la lucha por consolidarse en la zona noble de la clasificación de la Superliga. Además, supone un impulso anímico fundamental en una de las fases más importantes del calendario. “Muy contento por la victoria, por cómo reaccionó el equipo, por cómo supieron adaptarse en un partido muy exigente. Esto nos tiene que servir para seguir creciendo, seguir trabajando y encarar con ilusión el próximo compromiso”, concluyó Abdelkader.








