Melilla ha acogido un foro organizado por el Grupo Faro y el Clúster Melilla con el objetivo de analizar el impacto del turismo de cruceros en la ciudad. Este evento, primero del calendario del Grupo Faro en 2026, reunió a especialistas del sector, responsables institucionales, representantes portuarios y actores turísticos locales para reflexionar sobre el potencial de esta actividad en el desarrollo económico y social de Melilla.
Celebrado en el hotel Melilla Puerto, el foro generó un espacio de diálogo sobre las oportunidades y retos que representa este turismo. Los ponentes coincidieron en que Melilla tiene atractivos para convertirse en escala de cruceros, pero necesita estrategia, coordinación y visión a medio plazo. Se destacó la importancia de ofrecer experiencias turísticas de calidad, mejorar la conectividad y generar implicación social de la ciudadanía.
El foro no presentó soluciones cerradas sino que abrió un proceso de análisis y propuesta colectiva. Desde el Grupo Faro y el Clúster Emprendimiento Melilla se valoró la asistencia de profesionales y representantes públicos que aportaron visiones complementarias. El evento incluyó ponencias individuales, intervenciones en abierto y se pudieron formular preguntas para aclarar aspectos relacionados con el sector crucerista.
El foro arrancó con una afirmación rotunda por parte de Luis Ayala, director del puerto melillense, quien defendió que “no hace falta pulir Melilla, solo ponerla a la venta”. Con esta frase, Ayala expresó que la ciudad cuenta con elementos únicos como su historia, arquitectura y diversidad cultural, que la convierten en un destino con personalidad para el turismo de cruceros.
Ayala indicó que el puerto va a tener capacidad para recibir buques de gran calado y que el reto es visibilizar Melilla en los itinerarios de las navieras. Para ello, propuso desarrollar una estrategia de marketing profesional que posicione a la ciudad como una escala atractiva. También subrayó que las infraestructuras portuarias y urbanas permiten pensar en ese futuro inmediato con pasos concretos.
A su juicio, el reto está más en la promoción que en la inversión: se trata de contar lo que ya existe, organizarlo en paquetes interesantes para los turoperadores, y garantizar una experiencia memorable durante la escala.
Por su parte, Esther Molina, presidenta de la Asociación SunCruise Andalucía, compartió casos de otros destinos emergentes. Muchas ciudades, explicó, comenzaron con escalas puntuales y sin grandes medios, pero lograron consolidarse gracias a una buena acogida. “Arrancar es difícil, pero cuando la rueda del crucero gira, ya no se detiene”, aseguró.
Molina insistió en la importancia de causar buena impresión desde el primer momento. Los cruceristas valoran el trato cercano, la autenticidad y las actividades en tierra. También subrayó el papel de la formación profesional y la colaboración entre administraciones, empresas y ciudadanía.
Además, destacó que en el contexto actual, el crucerista busca experiencias diferentes y humanas, no solo grandes infraestructuras. Ahí, apuntó, Melilla tiene mucho que ofrecer si sabe transmitir lo que la hace única.
Uno de los temas más repetidos a lo largo de las intervenciones fue la necesidad de diseñar una experiencia de crucero completa, que no termine en el muelle. Desde el desembarco hasta el regreso al barco, cada momento cuenta para que el visitante se lleve una buena impresión. Los expertos coincidieron en que la ciudad debe trabajar de forma coordinada para ofrecer rutas guiadas, comercio adaptado y actividades pensadas para los tiempos de estancia del crucerista.
Se subrayó también el papel del transporte y de la señalética como elementos esenciales para facilitar la circulación autónoma de los pasajeros por el centro urbano. Varios asistentes mencionaron que la ciudad tiene una escala perfecta para ser explorada en pocas horas y dejar una huella en quienes la visitan por primera vez.
El uso de nuevas tecnologías y la digitalización del destino fueron otras líneas planteadas para facilitar el acceso a la información turística en tiempo real, incluyendo idiomas, mapas interactivos y agenda cultural.
Turismo como motor
El foro sirvió también para reforzar la apuesta del Grupo Faro por analizar sectores con proyección y reunir a agentes públicos y privados en un mismo espacio de reflexión. Esta actividad en Melilla es la primera de una serie de eventos que el grupo desarrollará en 2026. El Clúster Melilla, como entidad coorganizadora, quiso visibilizar el potencial del turismo como motor económico y social para la ciudad.
Durante la jornada se debatió sobre el papel del comercio local, la logística portuaria, la accesibilidad del destino y la creación de itinerarios específicos para cruceristas. Los asistentes, entre ellos operadores, responsables institucionales y representantes del sector servicios, participaron activamente en los debates y compartieron experiencias.
Uno de los consensos fue que el turismo de cruceros puede complementar otros segmentos turísticos y dinamizar la economía local, siempre que se gestione con equilibrio, planificación y sostenibilidad. Se valoró especialmente que el foro no fuera un acto promocional, sino un punto de partida para construir una visión compartida del futuro turístico de Melilla.
El evento concluyó con un ambiente constructivo y con la percepción de que Melilla tiene una oportunidad real en el sector, si se planifican bien los pasos y se involucran todos los agentes. Las distintas intervenciones coincidieron en que no basta con tener un puerto adecuado o atractivos urbanos; es necesario articular una oferta coherente, capacitar a los profesionales y construir una identidad de destino clara.
Desde el Grupo Faro se destacó que el foro es solo el inicio de una línea de trabajo que continuará en 2026. Por su parte, el Clúster Melilla agradeció la implicación de los sectores convocados. Ambas entidades valoraron el nivel del debate y la disposición a colaborar de los asistentes para impulsar nuevas iniciativas.
Melilla ha iniciado un proceso de reflexión sobre su papel en el turismo de cruceros. No se trata aún de un destino consolidado, pero el foro mostró que hay voluntad, condiciones e interés por avanzar. La ciudad está bien situada, cuenta con elementos diferenciales y una comunidad preparada. Ahora queda transformar todo eso en oportunidades reales y sostenibles.








