Los Reyes, Felipe VI y Letizia, comenzarán su visita a Melilla el próximo miércoles 14 de octubre con una reunión a puerta cerrada con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, según ha avanzado La Vanguardia a partir de fuentes de la Casa del Rey. La agenda, que se ultima estos días, incluye además un encuentro con unas 150 personas de la sociedad civil, otro con representantes de las distintas confesiones religiosas y unas palabras del monarca, en el primer viaje de los Reyes a la ciudad desde la proclamación de Felipe VI en 2014.
La víspera, el martes 13, los Reyes estarán en Ceuta, donde seguirán un esquema similar, aunque con particularidades en cada parada. Según el mismo diario, el viaje ha sido consensuado entre la Corona y el Gobierno.
El encuentro con la sociedad civil reunirá a policías nacionales, guardias civiles, profesores, bomberos, trabajadores del sector turístico, empresarios y propietarios de pequeños comercios. La cita con las confesiones religiosas resulta, según La Vanguardia, especialmente significativa por la diversidad y la convivencia que caracterizan a ambas ciudades.
El Rey pronunciará un discurso tanto en Ceuta como en Melilla. El rotativo apunta que las dos intervenciones estarán condicionadas por la situación política, ya que el viaje se anunció antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocara elecciones generales para el 29 de noviembre. Aun así, Felipe VI trasladará a ceutíes y melillenses el apoyo de la Corona y del resto de los españoles.
La visita llega tras la crisis abierta en Ceuta por la entrada masiva de unos 70.000 migrantes desde Marruecos el pasado mes de julio. Desde entonces, según el diario, el Rey no ha hablado con Mohamed VI y tampoco tiene previsto hacerlo antes del viaje.
Sánchez no acompañará a los Reyes; lo hará el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
La intención de la Casa del Rey es normalizar la presencia de la Corona en Ceuta y Melilla y dejar abierta la puerta a nuevas visitas. Imbroda celebró esa idea ante los periodistas. "Si además lo toman como rutina, como dice Casa Real, pues mejor. Eso es estupendo porque venir a Melilla es rutina como si van a Toledo o a Jaén", declaró en rueda de prensa y a preguntas de este Diario.
La fecha tiene también una lectura simbólica, según La Vanguardia. Los Reyes viajarán un día después de presidir en Madrid los actos de la Fiesta Nacional y la tradicional recepción en el Palacio Real, donde habrá representantes de Ceuta y Melilla, un gesto que transmite, a juicio del diario, que ambos territorios también son España.
Mientras, en Melilla los preparativos avanzan a contrarreloj. Decenas de operarios trabajan desde hace días en los lugares de paso de la comitiva y en el Palacio de la Asamblea, donde se pinta la fachada y se acondiciona el Salón Dorado. En esa sala, escenario de los discursos de 2007, Felipe VI recibirá la Llave de Oro de la ciudad.
Los trabajos alcanzan también a las jardineras, a los muretes del paseo marítimo, posible itinerario desde el aeropuerto, y a la señalización horizontal. La remodelación integral de la Plaza de España se inaugurará el día antes de la llegada de los Reyes, y el monumento al Socorro de Melilla, el 9 de octubre.
Imbroda ha pedido a los melillenses que salgan a recibirlos. "Nosotros hemos hecho la tarea para que cuando vengan los reyes puedan estar por todos lados en la Plaza de España", afirmó.
La última visita de unos Reyes de España a la ciudad se remonta al 6 de noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y Sofía fueron recibidos por 30.000 personas en las calles de Melilla.








