Melilla se prepara para recibir un nuevo proyecto dedicado a la infancia que promete marcar la diferencia. Pequeños Magos es el nombre de la ludoteca creada por Olaya Jiménez y Rocío Delgado, dos jóvenes maestras que han decidido dar forma a una idea que llevaba tiempo gestándose: crear un espacio donde el juego, la creatividad y el aprendizaje caminen de la mano, respetando los ritmos y las necesidades reales de los niños.
El proyecto, que abrirá oficialmente sus puertas el próximo mes de enero, se ubica en el barrio del Real, en la calle Marchica, y ya ha comenzado a recibir inscripciones, especialmente para el horario de mañana. Pequeños Magos nace con una clara vocación educativa y con el objetivo de ofrecer a las familias melillenses una alternativa diferente, pensada tanto para el desarrollo integral de los más pequeños como para facilitar la conciliación familiar.
Un proyecto con alma educativa y vocación social
En declaraciones a El Faro de Melilla, Olaya Jiménez explica que Pequeños Magos surge de la inquietud compartida de dos profesionales de la educación que conocen de primera mano las carencias y necesidades del ocio infantil en la ciudad.
“Pequeños Magos es una ludoteca que nace de dos chicas jóvenes, maestras, que quieren fomentar el espacio lúdico de los niños en Melilla. Queríamos crear un lugar donde el juego no fuera un mero entretenimiento, sino una herramienta real de aprendizaje”, señala.
Lejos de plantearse como una guardería tradicional o como un centro de actividades al uso, Pequeños Magos apuesta por un modelo educativo respetuoso, donde el niño es el verdadero protagonista. El juego libre, la experimentación, la creatividad y la autonomía son los pilares sobre los que se construye el proyecto.
Una ludoteca basada en pedagogías activas
Uno de los aspectos que distingue a Pequeños Magos es su enfoque pedagógico, que integra distintas corrientes educativas reconocidas internacionalmente. El proyecto se apoya en una combinación de metodologías como Waldorf, Pikler, Reggio Emilia, Montessori y los Centros de Interés de Decroly, entre otras.
“No seguimos una única pedagogía de forma cerrada. Tomamos lo mejor de cada una para adaptarnos a los intereses y necesidades de cada niño, fomentando siempre su autonomía y su desarrollo emocional”, explica Jiménez.
Esta mezcla de enfoques permite trabajar el aprendizaje de forma globalizada, partiendo de los intereses reales de los niños y respetando sus tiempos. La creatividad ocupa un lugar central, al igual que el movimiento libre, la imaginación y la exploración sensorial.
Un espacio para niños desde los cuatro meses
Pequeños Magos destaca también por la amplitud de edades a las que se dirige. En horario de mañana, la ludoteca acoge niños desde los cuatro meses hasta los seis años, una franja poco habitual en este tipo de espacios.
El horario principal de mañana se extiende de 9:00 a 14:00, con la posibilidad de ampliar la jornada con matinal desde las 7:15 y permanencia hasta las 15:15, facilitando así la conciliación de las familias que lo necesiten.
Durante este tiempo, los niños participan en actividades adaptadas a su etapa evolutiva, siempre en un entorno cuidado, seguro y pensado para estimular su desarrollo físico, emocional y cognitivo.
Las tardes, dedicadas a talleres educativos y creativos
Por las tardes, Pequeños Magos se transforma en un espacio de talleres especializados que se desarrollan de lunes a jueves, de 16:30 a 18:30. Estos talleres están organizados por edades y pensados para complementar el desarrollo educativo de los niños a través del juego y la creatividad.
Los lunes y miércoles, los niños de 1 a 3 años participan en el taller de Iniciación a las Artes Aplicadas, un espacio donde la música y la plástica se combinan para estimular la motricidad fina, la coordinación y la creatividad. Los martes y jueves, este mismo taller se dirige a niños de 3 a 6 años, adaptando las actividades a un nivel más complejo.
Además, Pequeños Magos ofrece otros talleres específicos para niños de 3 a 6 años, como la iniciación a los cuentos y a la lectura, que se desarrolla los lunes y miércoles, y la iniciación a los números, que tiene lugar los martes y jueves.
Todo el trabajo se realiza desde una perspectiva lúdica, respetuosa y cercana, donde el aprendizaje surge de manera natural a través del juego.
Precios adaptados
Pequeños Magos ha diseñado una tarifa flexible, pensada para adaptarse a las distintas realidades familiares y a los diferentes usos del centro, tanto en horario de mañana como en las actividades de tarde.
En el horario de mañana, la ludoteca ofrece dos modalidades. La jornada más amplia, que incluye desde las 7:15 hasta las 15:15 horas, tiene un precio de 220 euros mensuales, mientras que el horario comprendido entre las 9:00 y las 14:00 horas se sitúa en 180 euros al mes.
Para las actividades de tarde, el precio se establece en función del número de talleres. La inscripción en un solo taller tiene un coste de 80 euros mensuales, mientras que la participación en dos talleres asciende a 140 euros al mes, permitiendo a las familias combinar distintas propuestas educativas.
Además, Pequeños Magos ofrece la posibilidad de adquirir bonos por horas, pensados para un uso más puntual del espacio. El bono de 10 horas tiene un precio de 35 euros, mientras que el bono de 20 horas cuesta 60 euros.
Los talleres temáticos de los viernes, que se realizan con inscripción específica, tienen un coste de 10 euros por sesión, en horario de 16:30 a 18:30.
En cuanto a la celebración de cumpleaños infantiles, el precio se establece de forma personalizada en función de las opciones elegidas, por lo que desde la ludoteca recomiendan consultar directamente para adaptar cada celebración a las preferencias de la familia.
Como medida de apoyo a las familias con más de un hijo, Pequeños Magos aplica además un descuento del 10 % para hermanos, reforzando así su compromiso con la conciliación y el acceso a un ocio educativo de calidad.
Arte y música como lenguajes de expresión
Uno de los ejes fundamentales del proyecto es el taller de Iniciación a las Artes Aplicadas, que integra música y expresión plástica como lenguajes esenciales para el desarrollo infantil. Este taller se realiza además de forma bilingüe, favoreciendo el contacto temprano con otro idioma de manera natural.
En el caso de los más pequeños, las actividades se centran en la exploración sensorial a través de ritmos, sonidos, colores y texturas. Para los niños mayores, se trabaja la creación musical con instrumentos, la pintura y la expresión de emociones a través del arte y el sonido.
Cada sesión está diseñada para fomentar la imaginación, la curiosidad y la interacción social en un ambiente cálido y motivador.
Los viernes, una aventura diferente cada semana
Los viernes tienen un carácter especial en Pequeños Magos. Ese día se celebran los talleres temáticos, que cambian cada semana y requieren inscripción específica.
“Son talleres diferentes cada viernes. Cada semana es una nueva aventura para los niños”, explica Olaya Jiménez.
Entre las propuestas se incluyen talleres de experimentos, talleres de nieve, pintacaras o talleres temáticos como el de cupido. Estas actividades están pensadas para niños de 1 a 7 años y se desarrollan de 16:30 a 18:30.
Cumpleaños personalizados y sin preocupaciones
Pequeños Magos también ofrece la posibilidad de celebrar cumpleaños infantiles en un entorno creativo y diferente. Las celebraciones pueden realizarse los viernes por la tarde, de 17:00 a 20:00, y los sábados, tanto por la mañana como por la tarde.
Las familias pueden elegir entre distintas modalidades, desde que el equipo se encargue de absolutamente todo, incluida la comida y las actividades, hasta opciones más compartidas. En todos los casos, los cumpleaños giran en torno a talleres creativos, que el propio cumpleañero puede elegir.
“Damos una lista de talleres y el niño elige cuál quiere hacer en su cumpleaños. La idea es que sea una experiencia especial y diferente”, señala Jiménez.
En estos momentos, el equipo de Pequeños Magos se encuentra adecuando el local, cuidando cada detalle para que el espacio sea seguro, acogedor y estimulante. La apertura está prevista para el mes de enero, aunque la respuesta de las familias ya está siendo muy positiva.
Pequeños Magos llega a Melilla con la intención de convertirse en un referente del ocio educativo infantil, apostando por una infancia respetada, creativa y feliz. Un lugar donde los niños puedan crecer, explorar y aprender, acompañados por profesionales que creen firmemente en el poder del juego.








