La formación política Nueva Melilla demanda la puesta en marcha de planes de choque contra la estacionalidad en el empleo.
Desde Nueva Melilla han mostrado su "profunda preocupación" por los últimos datos del paro registrado del mes de octubre publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Estos arrojaron un incremento de 144 desempleados en el último mes, lo que sitúa la cifra total en 7.758 personas sin trabajo en nuestra ciudad.
Unos datos que para el partido localista certifican una "realidad innegable", que supone que Melilla "sigue atrapada en un bucle" de precariedad estructural y lidera los peores indicadores socioeconómicos del Estado.
"No estamos ante una fluctuación estacional más; estamos ante una situación de emergencia social. Melilla es hoy la ciudad con más paro de España, con más desempleo juvenil, mayores niveles de pobreza, exclusión social y una desigualdad lacerante que divide a nuestros barrios: aquellos que viven en abundancia frente a los barios discriminados que malviven en la precariedad y la exclusión".
Para esta formación, el hecho de que el paro haya subido un 1,89 % en un sólo mes —superando la media nacional— evidencia la "absoluta fragilidad" de un tejido productivo local dependiente en exceso del sector público.
La trampa de los contratos temporales
Desde Nueva Melilla han puesto de manifiesto que la subida del desempleo en nuestra ciudad coincide directamente con la finalización de los contratos de los Planes de Empleo estatales, lo que para la formación demuestra la "ineficacia" del modelo actual.
"El empleo público temporal cumple una función asistencial necesaria, pero no puede seguir siendo el único motor de la ciudad. Si cada vez que terminan los planes de empleo la gente vuelve a las listas del paro, significa que no estamos solucionando nada, sólo estamos poniendo un parche temporal a una herida abierta".
Y es que esta formación ha recordado que los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) ya advertían de que la supuesta mejoría "dejaba fuera" de forma sistemática a mujeres y jóvenes.
"Con una tasa juvenil que roza el 42,54 % —duplicando la media del país—, resulta insostenible que la juventud de la ciudad se vea obligada a elegir entre la dependencia de un subsidio o la emigración forzada".
Exigencia de planes de choque y evaluación real
Ante este escenario, Nueva Melilla exige a las Administraciones responsables la puesta en marcha inmediata de planes de choque específicos que rompan la estacionalidad laboral, con especial incidencia con los sectores "históricamente discriminados", fomentando así, dijeron, un cambio estructural en el modelo económico.
Por ello demandan que el diseño de los programas de empleo incluyan itinerarios obligatorios de inserción en el sector privado local, garantizando que la experiencia y formación adquirida sirva de pasarela hacia un empleo estable.
También exigen la publicación inmediata del número de participantes de los planes de empleo y formación que consigan mantener un contrato de trabajo seis meses después de finalizar su participación en el sector público.
Por último, piden presupuestar incentivos reales para la contratación indefinida de menores de 25 años en las empresas locales, vinculando estrechamente la Formación Profesional con la demanda real del mercado privado de Melilla.
"El éxito de Melilla no se puede medir por la propaganda o el maquillaje de un trimestre ni por el número de contratos temporales que dependen del dinero público. El verdadero éxito será el día en que cualquier joven, viva en el barrio que viva, pueda aspirar a un empleo digno y con futuro en su propia ciudad sin depender de la arbitrariedad de un plan de empleo".








