Nueva Melilla ha denunciado este miércoles que la Ley de Vivienda no se está aplicando de forma efectiva en la ciudad autónoma, pese a que, según sostiene, existen zonas tensionadas en sus barrios, y ha exigido al Gobierno de la Ciudad que active de inmediato las herramientas que contempla la norma estatal. La formación lo hace tras el fallecimiento de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada en Madrid cuyo caso avivó las protestas en defensa de la vivienda.
Según el partido, al no haberse activado los mecanismos previstos en la legislación nacional para limitar los precios del alquiler y proteger a los inquilinos vulnerables, Melilla queda "desarmada frente a la especulación y la precariedad habitacional". La formación asegura que el precio de los alquileres y la presión residencial asfixian a diario a las familias y empujan a los jóvenes fuera de la ciudad.
Nueva Melilla enmarca el problema en una falta histórica de vivienda protegida que, a su juicio, ha truncado los proyectos de vida de varias generaciones de melillenses. A ello suma lo que califica de "alarmante parálisis institucional" y la carencia de instrumentos jurídicos y administrativos eficaces en el ámbito local, factores que, sostiene, agravan todavía más la situación.
Por todo ello, el partido reclama al Ejecutivo local tres medidas concretas: la aplicación inmediata de las herramientas que otorga la Ley de Vivienda, la declaración formal de las zonas de mercado residencial tensionado y el despliegue urgente de un parque de vivienda protegida "real y efectivo" que ponga fin a lo que describe como una emergencia habitacional.
"No podemos permitir que el debate de la vivienda se diluya en la inacción política mientras los melillenses ven vulnerado su derecho a vivir y envejecer dignamente en su hogar", señalan desde la formación, que insiste en que la ciudad autónoma no es ajena a este drama social.
El comunicado arranca con un mensaje de condolencia por la muerte de Maricarmen y de reconocimiento a quienes la acompañaron en su lucha contra los desahucios hasta el último momento. "La dignidad y el coraje de Maricarmen deben marcar el camino", afirma Nueva Melilla, que considera que su caso demuestra que la crisis de la vivienda tiene consecuencias directas sobre la salud y la vida de las personas.
Según ha publicado El Debate, esta vecina de Madrid fue desalojada de su casa hace unas semanas y murió tras permanecer quince días ingresada en un hospital. Fue el Sindicato de Inquilinas quien comunicó su fallecimiento.








