El portavoz de Nueva Melilla, Mohamed Bussian, ha acusado al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla, presidido por el Partido Popular, de “gobernar para los más pudientes” y desaprovechar la posibilidad de utilizar el superávit presupuestario en políticas sociales, a pesar del reciente cambio normativo aprobado por el Gobierno de España.
En una nota de prensa, Bussian denuncia que el Ejecutivo local alega ahora “supuestos problemas técnicos” para no utilizar los fondos sobrantes del presupuesto en medidas como la construcción de viviendas, el refuerzo de servicios sociales o la puesta en marcha de planes de empleo, especialmente para jóvenes. Una postura que contrasta, según afirma, con las críticas expresadas por el propio presidente de la Ciudad cuando el marco legal no permitía emplear el superávit en esas áreas.
“Hasta hace poco tiempo, la ley obligaba a los ayuntamientos a dedicar su superávit exclusivamente al pago de deuda, fundamentalmente a los bancos. Entonces, el presidente de la Ciudad se quejaba con razón. Pero ahora que el Gobierno central ha aprobado una norma que permite destinar esos fondos a la ciudadanía, el Gobierno local ha cambiado el discurso y vuelve a hablar de restricciones técnicas”, expone el portavoz de Nueva Melilla.
Bussian considera especialmente llamativo que esas restricciones solo aparezcan cuando se trata de destinar recursos a los sectores más vulnerables. En cambio, sostiene que cuando se trata de iniciativas dirigidas a colectivos más acomodados, “los problemas técnicos desaparecen o se resuelven con rapidez”. Como ejemplo, menciona el gasto de medio millón de euros en la instalación artística conocida como “las dos hormiguitas”, donde, según recalca, no hubo trabas ni impedimentos.
“El Gobierno del Partido Popular parece aplicar un doble rasero: todo son obstáculos cuando se trata de ayudar a quienes más lo necesitan, y ninguna dificultad cuando el dinero público va a parar a los que ya tienen más”, apunta Bussian en el comunicado. Añade además que esa gestión “consolida una política desigual” que deja atrás a una parte importante de la población.
Desde Nueva Melilla aseguran que seguirán denunciando esta situación y reclamando que los recursos públicos se utilicen de manera justa, priorizando el bienestar de las personas en situación más precaria. “Nuestro compromiso es claro: los fondos de la Ciudad deben estar al servicio de todos, no solo de unos pocos”, afirma el portavoz.
Según recogió recientemente El Faro de Melilla, la reforma normativa permite ahora a la Ciudad Autónoma utilizar más de 17,7 millones de euros en inversiones públicas. Una oportunidad que, a juicio de Nueva Melilla, el Gobierno local está desaprovechando por decisión política, no por impedimentos técnicos.








