La decisión de Juan José Imbroda de volver a presentarse como cabeza de lista del PP en las elecciones de 2027 no ha causado sorpresa alguna en esta ciudad. Desde que el secretario general del partido a nivel nacional, Miguel Tellado, le pidió públicamente el pasado mes de julio que volviera a optar a la Presidencia de la Ciudad Autónoma por la lista popular, estaba claro que Imbroda aceptaría la propuesta, si bien comentara entonces que tenía que pensarlo y que no daría una respuesta hasta septiembre pasado. Un mes después del propio plazo por él establecido, lo confirmó durante su intervención en el Foro ABC de Madrid este pasado miércoles, aunque consta que él no quería hablar sobre ese asunto en estos momentos, cuando el PP está inmerso y totalmente concentrado en las generales del 29 de noviembre próximo.
El presidente melillense no ha ocultado en los últimos tiempos su deseo de dar un paso al lado y descansar después de sus más de veinte años al frente de la Ciudad. Lo ha dicho en público y en privado siempre que ha tenido la ocasión. Y razón no le falta.
Desde el 2000 ha venido ocupando el despacho de la Presidencia hasta el año 2019, cuando un pacto CpM-PSOE-Eduardo de Castro (expulsado posteriormente de Ciudadanos) le arrebató el cargo, a pesar de que el PP había ganado las elecciones. Además, compaginó sus labores de Gobierno en Melilla con el escaño en el Senado durante dos décadas, lo cual suponía constantes viajes de ida y vuelta a Madrid, lo cual añade incluso más desgaste.
Pero él mismo ha explicado por qué ha decidido seguir: la situación que atraviesa España y la necesidad de estar más que nunca al pie del cañón tras la invasión que sufre Ceuta, lo han terminado de convencer de que debía aceptar el envite de Tellado y la petición expresa al respecto del propio Alberto Núñez Feijóo. Por esos motivos seguirá, sin perder de vista tampoco que en estos momentos es quien mejor garantiza la unidad interna en el PP de Melilla, algo que no escapa a la atención de la dirección nacional; una unidad que resulta fundamental de cara a las elecciones y que supone un plus a la hora de encarar unos comicios que se disputarán a cara de perro, como se está ya viendo a nivel nacional.








