“No fue baladí la intervención de Marín: su firma fue esencial para una contratación ilegal”

La fiscal incidió en que concurrían demasiados indicios que apuntaban a un delito de prevaricación

La fiscal del ‘caso Arquitecto’, Laura Santa Pau, solicitó el dictado de una sentencia condenatoria para Miguel Marín como presunto autor de un delito de prevaricación administrativa. A su juicio, concurrían demasiados indicios que lo hacen responsable de una contratación que tildó de “ilegal”. Según concluyó la representante del Ministerio Público, el ex consejero de Administraciones Públicas incumplió la normativa de forma grotesca con “clara intención” de mantener contratado al arquitecto que, actualmente, sigue trabajando para la Ciudad Autónoma. “No fue baladí la intervención de Marín: su firma fue esencial para que se llevase a cabo una contratación ilegal”, hizo hincapié Santa Pau.

La acusación popular estuvo de acuerdo con las conclusiones de la fiscal, a las que se adhirió. Según expuso, puede que la intención de la Ciudad fuese contratar a esta persona porque resultase “menos incómoda”, motivo por el que, apuntó, se buscó a toda costa que consiguiera la condición de personal indefinido.

“Es la Ciudad Autónoma la que ha dispuesto la forma de contratación, aplicando sus propias normas”, incidió el letrado José Miguel Pérez, en representación de Dionisio Muñoz, CpM y el sindicato Manos Limpias.

“No hay elemento subjetivo”

La abogada de Miguel Marín, María José Aguilar Silveti, reclamó la libre absolución de su defendido. Según alegó, no se había probado de ningún modo la intencionalidad por la que, supuestamente, el procesado estaba tan interesado en mantener contratado al arquitecto.

Al respecto, incidió en que este profesional comenzó cubriendo una baja, para lo que tuvo que superar un proceso selectivo. Además, expuso que nadie buscó ese solapamiento del puesto de trabajo que se dio al incorporarse el titular de la plaza. “Las altas y las bajas pertenecían a negociados distintos y es difícil controlar este tipo de burocracia administrativa”, manifestó Aguilar.

“No entendemos cuál es el elemento subjetivo”, sostuvo la letrada de la defensa. A su parecer, la acusación no había conseguido demostrar el supuesto dolo que habría llevado a su cliente a prevaricar. “No hay ningún argumento sólido”, apuntó. Además, Aguilar defendió las sentencias que fallan a favor de Marín.

El caso quedó visto por el juez titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla, que tendrá que dictar una sentencia.

Compartir

Artículos recientes

Nuevo reconocimiento para el libro ilustrado por Salah Mezian en Estados Unidos

El libro infantil 'Las visiones de Beya Bean Blue', ilustrado en su totalidad por el…

9 horas hace

La presidenta de Cepyme advierte que la jornada de 35 horas provocará el cierre de microempresas

La presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Ángela de…

12 horas hace

Melilla estrena verano en abril con las playas llenas

Melilla ha vivido este viernes, 17 de abril, un auténtico adelanto del verano. De esos…

12 horas hace

Cepyme alerta del "aislamiento comercial" de Melilla y urge a reabrir la aduana

La Ciudad Autónoma ha recibido en el mediodía de este viernes 17 de abril a…

13 horas hace

La XII Carrera Africana de La Legión refuerza su carácter deportivo y solidario

La Ciudad Autónoma de Melilla acogerá este sábado 18 de abril de 2026 la duodécima…

14 horas hace

El MCD Salle se toman esta cita en modo play off

El Melilla Ciudad del Deporte La Salle se desplaza este sábado hasta tierras castellano-leonesas para…

14 horas hace