La LVIII Travesía a Nado Melilla 2026 dejó este domingo una jornada para el recuerdo en las aguas de la ciudad. Miguel Ángel Rozas y Jimena Rodríguez se proclamaron campeones de la LVIII Travesía a Nado en una competición donde demostraron estar en una increíble forma física para hacerse con la primera posición dentro de la clasificación general casi desde la salida después de imprimir un fuerte ritmo al cual ninguno de sus principales rivales lo pudo seguir, en una mañana en la que cerca de 150 nadadores completaron los 1.200 metros que separan el Puerto Noray de la Playa del Hipódromo.
La prueba arrancó con la concentración de los participantes desde las 9:00 horas en la Playa del Hipódromo, donde recogieron el chip obligatorio y se colocaron el número de participante. A las 10:00, los autobuses de la organización, con el apoyo del COA, trasladaron a los nadadores hasta la dársena de entrada de embarcaciones del Puerto Noray, punto desde el que se dio el pistoletazo de salida a las 10:30 horas. Un ritual ya consolidado en el calendario acuático local que pone en pie a la ciudad cada julio y que esta edición reunió a un pelotón especialmente nutrido y heterogéneo, con participantes de todas las edades y condiciones.
En la categoría A, reservada para los nacidos en el año 2013 y posteriores, Alonso Rodríguez firmó una actuación sobresaliente para alzarse con el oro masculino, seguido de Iker Lomeña, plata, y Javier Gisbert, bronce. En femenino, Elena de Jesús Blasco cruzó en primer lugar la línea de llegada con autoridad, por delante de Nuria López-Herrero y Nirmín Mohamed, que completaron un podio de gran nivel en la categoría más joven de la prueba.
La categoría B, la más abierta del pelotón al abarcar a los nacidos entre 2012 y 1998, deparó uno de los duelos más emocionantes de la mañana. Alonso Romero se impuso en masculino tras una travesía de gran solidez, con David González segundo y Alejandro Fernández tercero. En femenino, Adriana Mellado, que cruzó la línea de meta en la primera posición, demostró su enorme versatilidad y talento para llevarse el oro de categoría, seguida de Blanca Gisbert y Ainoa Barrios, tercera clasificada, que estuvo muy cerca de las dos primeras posiciones en una pugna que se decidió en los metros finales.
En la categoría C, correspondiente a los nacidos entre 1997 y 1983, Óscar López exhibió su experiencia y se adjudicó el primer puesto masculino con claridad, con Manuel Martínez y Álvaro Imbroda cerrando el podio. En femenino, Alba Caballero completó una travesía impecable para imponerse a Isabel Mª Vizcaíno y Ariana Romero en una categoría que siempre ofrece algunos de los registros más competitivos de la prueba. La categoría D, reservada para los nacidos en 1982 y anteriores, puso el broche más emotivo a la competición. Eduardo Barroso se llevó el oro masculino, seguido de Antonio Lomeña y Julio Gutiérrez. En femenino, Inmaculada Guerrero se adjudicó el primer puesto por delante de Mariam Muñoz y María Isabel Galera, en una categoría que celebra cada año la pasión por el deporte sin importar la edad.
Precisamente en ese espíritu integrador se enmarca uno de los momentos más aplaudidos de la jornada: la entrega de los trofeos especiales. Antonio Suárez recibió el reconocimiento al nadador de mayor edad, mientras que Rodrigo Saavedra se llevó el galardón al participante más joven, dos premios que reflejan a la perfección la esencia popular y transversal de una prueba que lleva 58 ediciones abriéndose a todo aquel que quiera lanzarse al agua.
En la categoría de discapacidad, Abdesalam Mohamed y Arom Mohamed completaron la travesía, sumando su participación a una mañana que quiso dejar hueco para todos.La Federación Melillense de Natación organizó una vez más una prueba a la altura de su larga trayectoria, con un recorrido de 1.200 metros que volvió a convertir el litoral melillense en el escenario de una de las competiciones más veteranas y emotivas del deporte local.
Cincuenta y ocho ediciones avalan una cita que cada julio congrega a la ciudad alrededor del mar y que, edición tras edición, sigue siendo capaz de emocionar a propios y extraños desde la salida en el Puerto Noray hasta la llegada a la Playa del Hipódromo.








