Melilla cuenta desde hoy con los cuatro solmáforos inteligentes instalados por la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza en las playas de la zona sur de la ciudad. Los dispositivos, anunciados semanas atrás por el consejero del área, Daniel Ventura, ya están en pleno funcionamiento y permiten conocer en tiempo real el nivel de radiación ultravioleta mediante un código de colores.
Cada solmáforo está geolocalizado a través de un dispositivo electrónico equipado con sensores UV y tecnología de posición GPS, que mide la radiación ultravioleta en tiempo real y transmite datos exactos de cada punto concreto de la costa. De este modo, los usuarios de las playas y quienes transitan por el paseo marítimo pueden identificar de forma rápida y visual el riesgo de quemaduras solares en cada momento y adoptar las medidas de protección adecuadas.
La consejería ha subrayado en repetidas ocasiones la vocación pedagógica de esta iniciativa, orientada a fomentar hábitos saludables y a prevenir enfermedades relacionadas con la exposición prolongada al sol, como las quemaduras, el envejecimiento prematuro de la piel o el cáncer cutáneo.
Además de la puesta en marcha de los solmáforos, la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza ha colocado nuevas pasarelas para personas con movilidad reducida (PMR) en la playa de Galápagos, con el objetivo de facilitar el acceso al litoral a todas las personas, independientemente de su condición física.
A esta actuación se suma la puesta en marcha, ya al 100% de su capacidad, de las nuevas torres de socorrista distribuidas por las playas de la ciudad. Estas instalaciones incorporan una piqueta de toma de tierra para las placas fotovoltaicas que las abastecen de energía, lo que garantiza su funcionamiento autónomo y seguro. Junto a esta mejora, la consejería ha contratado un servicio de alarma tanto en las propias torretas como en los módulos anexos, reforzando así la seguridad de las instalaciones.
Con este conjunto de medidas, la Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza continúa avanzando en su estrategia de modernización de los servicios de playa, combinando tecnología, accesibilidad y seguridad de cara a la temporada estival, en un esfuerzo por mejorar la experiencia tanto de los melillenses como de los visitantes que disfrutan del litoral de la ciudad.








