Melilla volverá a participar este año en la Campaña Mundial por la Educación (CME), una iniciativa internacional que defiende el acceso universal a una educación de calidad como derecho humano fundamental. La presentación tuvo lugar en una rueda de prensa celebrada el 9 de abril, en la que se puso de manifiesto la continuidad del compromiso de la ciudad con este movimiento, presente en más de cien países desde su creación en el año 2000.
La CME, que cuenta con más de dos décadas de trayectoria en Melilla, reúne a organizaciones sociales, sindicatos educativos, centros escolares y movimientos ciudadanos con el objetivo de exigir el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia educativa. En este contexto, España forma parte de los Estados firmantes que deben garantizar el acceso equitativo a la educación.
En esta edición, la campaña centra su atención en la educación digital en contextos de emergencia, una cuestión que cobra especial relevancia ante situaciones como conflictos armados, desastres naturales o crisis sanitarias. Según se explicó durante la presentación, estas circunstancias interrumpen de forma recurrente el acceso a la educación, afectando actualmente a más de 75 millones de menores en todo el mundo.
Los promotores de la campaña subrayaron que el cierre de escuelas no solo implica la pérdida de aprendizaje, sino también de espacios de protección, estabilidad y desarrollo para la infancia. En este sentido, destacaron el papel que pueden desempeñar las tecnologías digitales para garantizar la continuidad educativa, tal y como se evidenció durante la pandemia de la COVID-19.
No obstante, también se puso de relieve que el uso de herramientas digitales presenta importantes limitaciones derivadas de la desigualdad en el acceso y en las competencias tecnológicas. Entre los principales desafíos señalados figuran la brecha de acceso —con una parte significativa de la población mundial aún desconectada—, la brecha en el uso efectivo de la tecnología y la brecha de género, especialmente acusada en países de bajos ingresos.
Ante esta situación, la CME defiende modelos educativos multimodales que combinen diferentes recursos como radio, televisión y herramientas digitales, con el fin de adaptarse a contextos con recursos limitados y garantizar una mayor inclusión.
Asimismo, la campaña incide en la necesidad de aumentar la financiación destinada a la educación, especialmente en situaciones de emergencia. Según los datos expuestos, la inversión educativa ha disminuido en numerosos países en los últimos años, mientras que la educación en contextos humanitarios recibe un porcentaje reducido de los fondos disponibles.
Entre las principales reivindicaciones de la CME se encuentran el cumplimiento del compromiso del 0,7% de la Renta Nacional Bruta en ayuda oficial al desarrollo, la priorización de la educación, la protección de las escuelas como espacios seguros y el reconocimiento del acceso a internet como un derecho humano.
El acto central de la campaña en Melilla tendrá lugar el próximo 9 de mayo en la Plaza Multifuncional, en horario de 11:00 a 13:30 horas.








