Hasta 150 nadadores tomarán este domingo la salida en la LVIII Travesía a Nado Melilla 2026, una prueba popular de 1.200 metros que unirá el Puerto Noray con la Playa del Hipódromo a partir de las 10:30 horas. La cita, abierta a todas las edades, reúne este año a participantes de entre cinco y 89 años en una de las competiciones más veteranas y queridas del calendario acuático local. Cincuenta y ocho ediciones avalan una prueba que se ha convertido en seña de identidad del deporte melillense y que cada julio vuelve a congregar a la ciudad alrededor del mar.
La jornada arranca desde las 9:00 horas en la Playa del Hipódromo, escenario habitual de llegada y punto neurálgico de la organización durante la mañana. Allí deberán presentarse todos los participantes para recoger el chip obligatorio y colocarse el número de participante, un trámite que la organización ha habilitado durante tres cuartos de hora, hasta las 9:45.
Cumplir ese plazo es imprescindible: sin chip no hay salida. A las 10:00 horas, autobuses de la organización, con el apoyo del COA, trasladarán a los nadadores desde la playa hasta la dársena de entrada de embarcaciones del Puerto Noray, punto desde el que se dará el pistoletazo de salida media hora después.
El recorrido en autobús forma ya parte del ritual de la prueba: esos minutos previos de concentración y nervios compartidos entre competidores de todas las edades son parte del ambiente que hace única a la Travesía de Melilla. Una vez en el agua, los 1.200 metros de recorrido pondrán a prueba la resistencia, la técnica y la capacidad de orientación de los participantes en aguas abiertas. La llegada a la Playa del Hipódromo, con el público animando desde la orilla, es uno de los momentos más emotivos del deporte local en el mes de julio y un espectáculo que año tras año congrega a numerosos aficionados ajenos a la competición.
La prueba cuenta con cuatro categorías, tanto masculinas como femeninas, que abarcan desde los cinco hasta los 99 años, garantizando que ningún nadador quede fuera de la clasificación por razón de edad. Los premios reconocerán a los campeones absolutos masculino y femenino y a los tres primeros clasificados de cada categoría. Además, habrá trofeos especiales para el nadador o nadadora más joven y para el más veterano, dos galardones que refuerzan el espíritu integrador y popular de una cita que no entiende de barreras generacionales.
Precisamente en ese apartado reside uno de los datos más llamativos de esta edición: entre los inscritos figura un nadador de 89 años, un ejemplo de que el deporte no tiene fecha de caducidad y de que la Travesía sigue siendo capaz de motivar a quienes llevan décadas vinculados al mundo acuático.
En el extremo opuesto, la organización destaca que la participación de menores ha sido especialmente nutrida este año, lo que augura una salida con mucho color y energía desde el Puerto Noray. La participación está abierta a distintos perfiles. Los nadadores federados con licencia 2025/2026 pueden inscribirse sin trámites adicionales. Los mayores de edad sin licencia federativa pueden participar firmando una exención de responsabilidad.
Los menores sin licencia también tienen cabida siempre que presenten una autorización firmada y estén acompañados en todo momento por un adulto. Una fórmula inclusiva que explica la diversidad del pelotón que cada año toma la salida en esta prueba. En cuanto al material, la organización pide lo habitual en cualquier competición de aguas abiertas: gorro, gafas y bañador homologados por la Fina.
El número de participante, que deberá ser visible en ambos hombros durante toda la prueba, lo facilita la propia organización en el momento del registro. Los nadadores solo necesitan llegar con ganas de disfrutar y competir. Con 58 ediciones a sus espaldas, la Travesía a Nado de Melilla es mucho más que una carrera. Es una cita que mezcla deporte de alto nivel con participación popular, que abre el agua a quien lleva años entrenando y a quien simplemente quiere vivir la experiencia de cruzar la bahía a nado. Este domingo, el mar de Melilla vuelve a ser el escenario.








